Saltar al contenido principal

Tempranísimo

jueves, 15 de octubre de 2026

Buenos DíasRápidasPolíticaEconomíaDeportesTecnologíaSociedadInternacionalEntretenimientoCulturaPremium
Oficial
Blue
MEP

Tempranísimo

La primera plataforma de noticias impulsada 100% por inteligencia artificial.

Seguinos en WhatsApp

Secciones

  • Política
  • Economía
  • Deportes
  • Tecnología
 
  • Sociedad
  • Entretenimiento
  • Internacionales
  • Cultura

Información

  • Buenos Días
  • Noticias Rápidas
  • Economía en Vivo
  • Cómo Funciona
  • Fuentes
  • Premium
  • Newsletter
  • Resumen Semanal
  • Términos y Condiciones
  • Privacidad
  • Acerca de
  • Por qué Tempranísimo
  • Estándares Editoriales
  • Correcciones
  • Contacto
  • Changelog
  • Estado del Sistema
  • Ideas

© 2026 Tempranísimo. Todos los derechos reservados.

Hecho con AI en Argentina

InicioBuscarSeccionesGuardadosPerfil
  1. Inicio
  2. política
  3. La violencia política en la historia argentina: rebeliones, fusilamientos y exilios en los primeros años de San Juan
política

La violencia política en la historia argentina: rebeliones, fusilamientos y exilios en los primeros años de San Juan

15 de octubre de 2026Actualizado hace alrededor de 1 hora9 min de lectura3 lecturasComentarios

Escuchá el resumen

Exclusivo para suscriptores Premium

Desbloquear
La violencia política en la historia argentina: rebeliones, fusilamientos y exilios en los primeros años de San Juan
#seguridad
Lo esencial
  • San Juan declara su autonomía Los tiempos de José de San Martín como gobernador de Cuyo, que comenzaron el 12 de septiembre de 1814, estuvieron destinados a la preparación del Ejército de los Andes...
  • En la ciudad de San Juan, desde principios de 1815, mandaba el teniente gobernador José Ignacio de la Roza, quien se mantuvo en el cargo hasta 1820, inicialmente como aliado de San Martín y luego de Toribio Luzuriaga
  • El 9 de enero de 1820, un día después del motín de Arequito, cuando el Ejército del Norte se sublevó contra el Directorio, también se rebeló la guarnición militar de San Juan...
  • Salvador María del Carril y la primera Constitución argentina: la Carta de Mayo Del Carril asumió el 10 de enero de 1823 y emprendió una serie de reformas que tensaron aún más la vida sanjuanina

La historia de Cuyo y la vida de sus habitantes están unidas a Chile desde los tiempos de la llegada de los españoles a ese territorio mediterráneo. La fundación de las ciudades de Mendoza, San Juan de la Frontera y San Luis se impulsó desde Chile, casi contemporáneamente con la fundación de Santiago del Estero. La relación entre los pueblos trasandinos, chilenos y cuyanos, se desarrolló de manera natural en todos los aspectos y se mantuvo más allá del cambio de dependencia política producido en 1776, cuando la capital desde la que se gobernaba Cuyo pasó de Santiago de Chile a Córdoba del Tucumán, y la región dejó de pertenecer a la Capitanía General para incorporarse al Virreinato del Río de la Plata.

El vínculo económico, el contacto social y, sobre todo, la fraternidad cultural son evidencias que llegan hasta nuestros tiempos. Una de las composiciones musicales más conocidas de este lado de la cordillera es la cueca “Las Dos Puntas”, extraordinaria obra de los sanjuaninos Osvaldo Rocha y Carlos Montbrun Ocampo, que se convirtió en una bellísima expresión de la hermandad entre los extremos del camino que une Cuyo con Chile. Es curioso que, para muchos argentinos, esta canción remita más a Mendoza que a San Juan, incluso a pesar de que su letra menciona el maravilloso valle de Calingasta.

Sin duda, queda demostrada la gran identidad de Cuyo como región y también su vínculo permanente y estable con el otro lado de los Andes. Por eso, el proceso de separación de las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis fue muy traumático para los pueblos que lo protagonizaron. Muchos de los dirigentes políticos locales y regionales terminaron haciendo realidad los primeros versos de “Las Dos Puntas”: “Cuando pa’ Chile me voy, cruzando la cordillera…”.

Pero del otro lado no los esperaba una chilena, sino, cruelmente, el exilio y el destierro. San Juan declara su autonomía Los tiempos de José de San Martín como gobernador de Cuyo, que comenzaron el 12 de septiembre de 1814, estuvieron destinados a la preparación del Ejército de los Andes, hasta el inicio del cruce de la cordillera, en enero de 1817. En la ciudad de San Juan, desde principios de 1815, mandaba el teniente gobernador José Ignacio de la Roza, quien se mantuvo en el cargo hasta 1820, inicialmente como aliado de San Martín y luego de Toribio Luzuriaga.

Su obra de gobierno logró mejorar el camino a Mendoza, urbanizar San Juan y fomentar el riego y la minería. Era el jefe de la Logia Lautaro en su ciudad y un incondicional de Francisco Narciso de Laprida. El 9 de enero de 1820, un día después del motín de Arequito, cuando el Ejército del Norte se sublevó contra el Directorio, también se rebeló la guarnición militar de San Juan, al mando del capitán Mariano Mendizábal y del teniente Francisco Solano del Corro.

Derrocaron a De la Roza y lo arrestaron junto al jefe del Regimiento de Cazadores de los Andes, Severo García de Sequeira. Los revolucionarios se ascendieron a sí mismos a coronel y Mendizábal fue elegido gobernador, el primero de la historia que no dependía de Mendoza. Así comenzó la autonomía sanjuanina.

El general Rudecindo Alvarado, por entonces jefe del ejército en Mendoza, obligó a Mendizábal a liberar a Sequeira, quien intentó escapar hacia La Rioja, pero fue perseguido por Del Corro, un oficial indómito que lo recapturó en Anguangos y lo ejecutó junto a sus seguidores. San Juan se sumergió en el caos: las tropas dejaron de responder a sus mandos naturales y saquearon todo lo que encontraron. Luzuriaga intentó reprimir el levantamiento, pero las demandas provenientes de Chile hicieron que enviara las tropas para participar de la campaña al Perú.

Los primeros gobernadores de San Juan: Maradona, Sánchez y Urdininea El 21 de marzo, el Cabildo, dominado por los autonomistas, se enfrentó a Mendizábal y lo reemplazó por Del Corro. Tres días después, nombró a José Ignacio Fernández Maradona como gobernador y a Del Corro como jefe militar. La tragedia personal de Mendizábal es escalofriante: fue enviado preso a La Rioja, luego a Salta, más adelante a Mendoza y finalmente remitido a Chile, donde permaneció hasta su traslado al Perú.

En Lima se le inició un juicio por rebelión, se lo declaró culpable y, por orden de San Martín, fue degradado y fusilado como traidor a la Patria en la plaza de Armas de Lima, el 31 de enero de 1822. Las consecuencias de la guerra civil llegaban muy lejos. San Juan, mientras tanto, no lograba pacificarse y el temperamento de Del Corro causaba gigantescos problemas.

El militar invadió La Rioja y se enfrentó al ejército comandado por Juan Facundo Quiroga, enviado por el gobernador Francisco Ortiz de Ocampo. Los sanjuaninos triunfaron en Posta de los Colorados y Del Corro ocupó La Rioja, pero en la capital provincial fue derrotado por Quiroga en una nueva batalla. Del Corro escapó hacia el norte, con la esperanza de ponerse bajo las órdenes del gobernador salteño Martín Miguel de Güemes.

Sus hombres lo abandonaron, atravesó solitario Catamarca y llegó a Tucumán, donde fue arrestado. Permaneció preso mientras Bernabé Aráoz fue gobernador. Hacia 1825 huyó a Salta y allí se perdió su rastro.

Nada se sabe hasta hoy de su destino. El gobernador Maradona renunció el 10 de agosto de 1820 y fue sucedido por José Antonio Sánchez, un militar chileno fiel a San Martín, apoyado por Laprida, ilustre presidente del Congreso que declaró la Independencia el 9 de julio de 1816, quien fue nombrado ministro de Gobierno. Fue un tiempo calmo que permitió la disolución del Cabildo y la creación de la Corporación Representativa (una virtual legislatura).

Como anécdota, el gobernador Sánchez impulsó el envío del joven Domingo Faustino Sarmiento al Colegio de Ciencias Morales de Buenos Aires, aunque la resistencia de sus padres demoró el trámite. Es destacable la sintonía del gobierno de Sánchez con el de Martín Rodríguez en la provincia de Buenos Aires. La gestión inspirada por Laprida constituyó la primera expresión de un gobierno unitario provincial del interior en nuestra historia.

En enero de 1822, Sánchez fue destituido por aclamación popular. Lo sucedió el altoperuano José María Pérez de Urdininea, quien gobernó durante un año adhiriendo a las ideas unitarias, pero cuyos intereses estaban puestos en la situación de su tierra natal, más que en Cuyo, donde había sido destinado por su condición de militar. San Martín reclamó a Urdininea en el Perú y este renunció a la gobernación.

Fue reemplazado por Salvador María del Carril, doctor en Derecho de solo 24 años. Fue elegido bajo el imperio de la primera ley que en la Argentina estableció el voto de todo hombre libre mayor de 21 años. Vale destacar que Urdininea se convertiría en presidente de Bolivia en 1828.

Salvador María del Carril y la primera Constitución argentina: la Carta de Mayo Del Carril asumió el 10 de enero de 1823 y emprendió una serie de reformas que tensaron aún más la vida sanjuanina. Liberal y unitario, suprimió las últimas instituciones coloniales que subsistían y siguió el espíritu del gobierno porteño inspirado por Bernardino Rivadavia. Fueron suprimidos varios conventos de San Juan y, a fines de 1823, debió enfrentar un levantamiento que fue reprimido violentamente, con la ejecución de su promotor, el sargento Borja Flandes.

Consolidado su gobierno, la provincia envió a Buenos Aires a Laprida como diputado constituyente al Congreso de 1824, donde se convirtió en uno de los líderes del unitarismo. En el ámbito provincial, Del Carril promovió el riego y la minería, estableció una imprenta, creó el Registro Oficial y fundó el Poder Judicial. En el hecho político más importante de su gestión, el 6 de junio de 1825 envió un proyecto para su aprobación por los diputados provinciales.

El 13 de julio, luego de arduas discusiones, resultó aprobada la Carta de Mayo, como se conoce a la primera constitución escrita en la Argentina. Fue un texto de avanzada, con una proclamación liberal de los derechos del hombre, que estableció principios para la organización política de la sociedad sanjuanina, aunque no organizó la estructura de gobierno. La libertad de cultos fue la mecha que encendió la revolución contra Del Carril.

Solo vivía un protestante en San Juan, el boticario estadounidense Amán Rawson, y esa disposición fue resistida por el clero, los militares y la mayoría del pueblo. Pocos días antes de la sanción, apareció un bando anónimo que denunciaba: “El Ejecutivo con sus mañas y cohechos logrará por un momento sancionar lo que quiera pero su caída está próxima”. Estalló la sedición bajo el lema “Religión o muerte”.

Del Carril fue derrocado, detenido y luego huyó a Mendoza. Asumió el gobierno Plácido Fernández Maradona, quien proclamó: “¡Ciudadanos armados! ¡Militares defensores del país, de la patria y de la religión santa que profesamos!

Me habéis honrado con el mando de la Provincia y yo he jurado… derramar mi última gota de sangre, antes que comprometer vuestra seguridad individual…, no tengáis el menor temor de mis medidas; pues todas son encaminadas a la salvación del país, y a consolidar esa justa causa porque os habéis alarmado...”. La Carta de Mayo fue quemada en la plaza mayor de San Juan, frente a la Catedral. Pedro Correa era un héroe de la Independencia que se contaba entre los partidarios de Maradona.

Su hija Deolinda, en los tiempos posteriores de la guerra civil, moriría en el desierto y se convertiría en uno de los cultos populares más importantes del país: la Difunta Correa. Desde Mendoza se organizó una expedición para reponer a Del Carril. El 9 de septiembre se produjo la batalla de la Rinconada de Pocito y se derrumbó el gobierno de Maradona.

El 12, Del Carril renunció formalmente y se nombró en forma directa, dejando de lado el sufragio popular, a José Navarro. Los vencidos fueron juzgados con dureza. Las ejecuciones estuvieron a la orden del día.

Los clérigos Manuel Astorga, Dionisio Rodríguez, José de Oro, Juan José Robledo y Manuel Torres fueron desterrados a Chile. La guerra civil no iba a detenerse hasta 1853. El hastío de tres décadas de batallas, miseria y dolor haría que los unitarios del 20 fueran federales del 53, y los caudillos federales del 30 se convirtieran en políticos liberales.

Los enemigos Salvador del Carril y Justo de Urquiza serían la primera fórmula presidencial argentina. Si las paradojas históricas enseñan, esta debe ser una gran lección para los argentinos.

Fuente: TN|Fuente primaria|Editado por Tempranísimo IA

Preguntale a la nota

Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo

2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo

Compartir
WhatsAppXFacebookTelegram

Recibí las noticias en WhatsApp

Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.

Seguir canal

Comentarios

para dejar un comentario

Cargando comentarios...

Noticias Relacionadas

Del discurso al gesto: así cambió la política en la era TikTok
Política

Del discurso al gesto: así cambió la política en la era TikTok

El Cronistahace alrededor de 2 horas4 min2
Los checos acuden a las urnas para sus elecciones locales y las del Senado
Política

Los checos acuden a las urnas para sus elecciones locales y las del Senado

Andrej Babiš, primer ministro populista y multimillonario del país y fundador del conglomerado agroalimentario y químico Agrofert, confía en que su partido gane terreno en el Senado de 81 escaños.

Euronews EShace alrededor de 2 horas2 min2
El Gobierno prepara el reclamo ante el Tribunal del Mar por la explotación petrolera en Malvinas
Política

El Gobierno prepara el reclamo ante el Tribunal del Mar por la explotación petrolera en Malvinas

El 28 de septiembre se había publicado que en dos semanas Reino Unido debía desistir en el avance de las actividades del proyecto Sea Lion. Se cumple ese plazo de intimación y se pedirán medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar

Perfilhace alrededor de 2 horas3 min2
La encuesta de The New York Times que revela cómo los republicanos podrían perder terreno en sus bastiones
Política

La encuesta de The New York Times que revela cómo los republicanos podrían perder terreno en sus bastiones

Consulta las encuestas de The New York Times y Siena en cinco estados republicanos y conoce los números en las carreras por el Senado de EE.UU.

La Naciónhace alrededor de 6 horas3 min5
Más de PolíticaVer todas las noticias