La crisis de Boca y el cielo celeste de otoño
Escuchá el resumen
Exclusivo para suscriptores Premium

- Volvamos sobre una de las grandes anécdotas del futbol argentino: 9 de diciembre de 1962, juegan Boca-River
- Boca ganaba 1 a 0, pero hay penal para River
- Es difícil ganar si un equipo para hacer un gol necesita tener 5 o 6 oportunidades claras
- Por eso los 10 o los delanteros cuestan varios millones de dólares más que los 5
Volvamos sobre una de las grandes anécdotas del futbol argentino: 9 de diciembre de 1962, juegan Boca-River. Boca ganaba 1 a 0, pero hay penal para River. Patea Delem, el arquero Roma se adelanta un poco, y lo ataja. Los jugadores de River rodean al referí, de apellido Nai Forno. Las protestas arrecian, hasta que el referí, mirando a los ojos a Delem, le dice: “Penal bien pateado es gol”. Mutantis, mutantis, podemos usar esa historia para pensar este momento penoso de Boca: si Boca hiciera los goles que erra, ganaría. Es difícil ganar si un equipo para hacer un gol necesita tener 5 o 6 oportunidades claras. Por supuesto, el arbitraje (incluido el VAR) del partido del otro día contra Cruzeiro fue lamentable y, para decirlo de un modo suave, Boca fue claramente perjudicado, como, para decirlo también muy suavemente, había sido groseramente perjudicado hace algunos años contra Atlético Mineiro. Hay algo en la actuación de los referís de la Conmebol en torno a Boca que da a pensar (¿habría que incluir en ese pensamiento sospechoso la sombra facinerosa de Macri?). No se puede afirmar nada. Pero tampoco se puede descartar nada. Con un arbitraje justo, Boca le hubiera ganado a Cruzeiro. Pero Boca no gana, sobre todo, por tres razones: una, le cuesta horrores hacer un gol. Ya no es un asunto de mala racha de los delanteros -cuya falta de jerarquía encandila- sino que es algo más estructural. Dos, a la inversa, le hacen goles. El partido no salió 0 a 0, sino 1 a 1. Y en casi todos los partidos le hacen goles y le crean situaciones (Huracán le hizo 3 sin ninguna intención siquiera de patear al arco). Es cierto que Boca juega, casi, sin arquero, y que Di Lollo está jugando como pidiendo a gritos que lo saquen. Pero, aquí también, es algo estructural. El tercer punto es que no pude depender solo de Paredes. Paredes, que es un buen jugador, sin dudas, juega de 5, no de 10 o de delantero. Por eso los 10 o los delanteros cuestan varios millones de dólares más que los 5. Un 5 no puede salvar a un equipo, por más bueno que sea, como es el caso de Paredes. De nuevo es un problema estructural. Por supuesto que jugar también casi sin director técnico está en la base de esos problemas estructurales. Ahora, contra Universidad Católica, para pasar de fase, Boca depende de sí mismo. Pocas cosas me dan más miedo que eso. Veremos qué pasa el jueves. Entre tanto, mañana River es ampliamente favorito a salir campeón del futbol argentino. Un equipo en crisis profunda, que estuvo a punto de quedar eliminado dos veces contra San Lorenzo y que pasó de milagro (esos milagros que nos hacen pensar que ahora Coudet es quien tiene el celular de Dios) ahora está a punto de dar la vuelta olímpica. El futbol argentino está loco, loco, loco. Del otro lado, hay algo conmovedor en el clima que se vive en Barrio Alberdi en Córdoba. Una cosa, por lo que estuve viendo, se me vuelve interesante: Belgrano no se conforma con haber llegado a la final. Quiere volver a ganarle a River, como en junio de 2011. Tal vez lo logre, quien sabe. Quizás en pleno otoño el cielo se vista de celeste. Aunque es difícil, claro.
Fuente: Perfil. Para leer la nota completa:
Leer artículo completoResumen rápido
Lo que necesitás saber en segundos. Para la nota completa, visitá la fuente original.
Preguntale a la nota
Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo
2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo
Recibí las noticias en WhatsApp
Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.
Noticias Relacionadas

El ‘Yagui' al rescate del Imperio: Forestello volverá a dirigir en Primera tras siete años
La llegada del experimentado entrenador significa su regreso a la máxima tras su última experiencia en la Copa de la Liga 2019.

Los "vietnamitas" del Chacho Coudet que empujan a River y sueñan con ser campeones
El DT apostó por muchos juveniles desde su llegada y ellos le respondieron. Este domingo estarán en la final contra Belgrano y también se muestran en la Copa Sudamericana. Quién es quién en esta renovación.

Colapinto y la gran prueba de Alpine en Canadá: ¿puede Montreal confirmar el cambio más inesperado de la F1?
Alpine llega fortalecido tras la carrera en Miami y afronta un fin de semana clave para medir su verdadero lugar en la temporada 2026.
Empezó el Mundial 2026: sudor, creatividad e IA
En la era de los algoritmos, el valor vuelve a estar en algo irrepetible: la tensión humana en tiempo real
Comentarios
para dejar un comentario