La producción de esta película de Disney fue tan caótico que hicieron desaparecer un documental que detallaba cómo se hizo
En 1994, el director de 'El Rey León' tenía lista su próxima gran película: una epopeya musical sobre el Imperio inca, con Sting componiendo las canciones y Owen Wilson en el reparto. Seis años después, lo que acabó llegando a los cines fue 'El emperador y sus locuras', algo radicalmente distinto: un emperador convertido en llama, un campesino bonachón y chistes meta que rompían la cuarta pared. Animada sobre la marcha a partir de un guión sin acabar, todo para cumplir con los plazos de estreno