Tres generaciones unidas por el fuego y el servicio: la familia de bomberos de Bariloche
Escuchá el resumen
Exclusivo para suscriptores Premium

- Brígida Saldivia tiene 50 años, pero ingresó a la institución de bomberos cuando tenía apenas 24
- En ese momento, vivía en Villa Catedral y el incendio de 1996 arrasaba con el bosque con llamas de hasta 20 metros de altura, recuerdan los pobladores
- A su vez, es madre de tres mujeres, dos de las cuales, María José y Daiana, también son bomberas voluntarias. «Una cuestión de familia», lo definió
- De Catedral al centro de Bariloche Brígida transitó 22 años en el Destacamento de Catedral y al mudarse, comenzó a desempeñarse en el Cuartel del Centro que abarca una jurisdicción muy amplia y a veces...
«He sido bombera más de la mitad de mi vida«. Brígida Saldivia tiene 50 años, pero ingresó a la institución de bomberos cuando tenía apenas 24. En ese momento, vivía en Villa Catedral y el incendio de 1996 arrasaba con el bosque con llamas de hasta 20 metros de altura, recuerdan los pobladores.
El impacto fue tal que esta barilochense y su padre, José Arizmendi, tomaron la decisión de ser bomberos. «En ese momento, con mi papá empezamos a ayudar a la gente porque el incendio pasaba por debajo de las casas. Fue mi primer contacto con el fuego. Después de esa tragedia, armaron un destacamento en Catedral con la gente que vivía ahí y nos metimos», señaló Brígida que acaba de cumplir 26 años en la institución.
Tiene cinco hermanos y todos han pasado por distintos cuarteles de bomberos. A su vez, es madre de tres mujeres, dos de las cuales, María José y Daiana, también son bomberas voluntarias. «Una cuestión de familia», lo definió. De Catedral al centro de Bariloche Brígida transitó 22 años en el Destacamento de Catedral y al mudarse, comenzó a desempeñarse en el Cuartel del Centro que abarca una jurisdicción muy amplia y a veces, registra hasta cinco salidas por día.
Divide sus jornadas entre su trabajo como auxiliar de Farmacia, su voluntariado y su familia. «Ser bombera me dio muchas herramientas, especialmente en la atención de personas, aunque siempre me gustó más el tema de incendios. Con todo este conocimiento, te sentís segura en cualquier lugar porque decís: ‘Yo puedo'», confió esta mujer. Más allá de lidiar con situaciones graves y complejas, Brígida valoró que muchas veces, después de asistir en accidentes, algunas personas se acercan para agradecer.
Lo más duro de su tarea, aseguró, es cuando alguien muere en un accidente o en un incendio. La muerte de mascotas la conmueven en gran medida. ¿Cómo se hace frente a situaciones tan extremas?
Al principio, comentó, algunos compañeros, apasionados por la psicología de la emergencia, brindaban «una especie de desconexión» y ofrecían ayuda, especialmente después de una intervención compleja. «Están los que toman las cosas de mejor manera y otros que no. Es difícil lidiar con esto. Hoy, los bomberos nuevos que no tienen mucha experiencia son derivados a una psicóloga que está disposición para ofrecer ayuda«, dijo.
En los últimos años, la mujer advirtió que cambió la cantidad de siniestros como así también la complejidad. Aumentó la población en la ciudad, los vehículos y por ende, los accidentes de tránsito. A su vez, en invierno, suelen registrar un altísimo número de incendios en viviendas vinculados a la calefacción y a las construcciones precarias en tomas.
Brígida destacó también un cambio en las nuevas generaciones: «Cuando arranqué, el voluntariado era a rajatabla. Los superiores te daban órdenes y si no cumplías, era un buen pretexto para salirte. Ahora hay que cuidar más al voluntariado porque la gente tiene otras prioridades, como su familia, sus hijos, su trabajo para darles de comer, y eso está buenísimo«. «¿Cómo hacía la gente para estar tanto tiempo en los cuarteles? -se preguntó-.
Lo cierto es que hoy, el voluntariado no es tan intenso». Cuando ella ingresó al cuartel con 24 años, ya era madre de dos niñas pequeñas. «Pude con todo gracias al aguante de mi marido. Pero hubo momentos en que hubo que priorizar la familia, como cuando se enfermaba uno de los pibes.
Hay que saber poner todo en la balanza», reconoció. Desde hace tres años, Brígida es oficial. Se desempeñó también como jefe de Personal del cuartel, con más de 70 personas a cargo, y fue designada segunda jefa del cuerpo activo.
Si bien hoy «su tarea es más relajada», su última salida fue al incendio que destruyó el Hotel Huemul, al oeste de Bariloche. «Estaba en casa y escuché un llamado. En los teléfonos un programa llamado Alertor por donde piden colaboración. Al prender mi handy, escuché que todo era un caos.
Salimos del cuartel a las 15.30 y volví a mi casa a las 5.30 de la mañana«, recordó. En esa ocasión, el fuego arrancó por la parte antigua del establecimiento hotelero y según describió, «parecía una cáscara de fósforos». Pese a su inmensa vocación, para Brígida no fue sencillo cuando su hija mayor, María José, de 32 años, le confió que quería seguir sus pasos. «Mis hijas mamaron todo esto.
Y cuando Majo me dijo que se había anotado para el curso, sentí esa cosa maternal de: ‘Ella, tan menudita, ¿cómo va a aguantar todo esto?’. Hoy cumple 12 años de servicio y se recibió de Licenciada en Enfermería«, contó . Daiana, de 28 años, optó por el mismo camino.
Hoy lleva 6 en el cuartel Centro y es abanderada. «Jaz, la menor, en cambio, es igual al padre: muy sensible a las heridas, pero estudia Seguridad e Higiene y nos da una mano enorme en las cuestiones de protocolo», destacó. Con 50 años cumplidos, Brígida ya piensa en su retiro para darle paso a la gente joven, con ideas nuevas. Sin embargo, no se imagina por fuera de la institución. «Mi lema siempre fue que cuando me retire, tengo que seguir subiéndome y bajándome del camión», finalizó.
Los actos por el Día Nacional del Bombero Voluntario Las asociaciones de Bomberos Voluntarios de General Roca y Bariloche realizarán el acto conmemorativo hoy a partir de las 10. La cita es en Cuartel Central, ubicado en Belgrano 1343, en Roca y, en el Centro Cívico de la ciudad cordillerana. Los Bomberos de Centenario proponen la tradicional caravana desde las 16.30 y sugirieron colocar globos rojos y amarillos en las viviendas. "He sido bombera más de la mitad de mi vida".
Brígida Saldivia tiene 50 años, pero ingresó a la institución de bomberos cuando tenía apenas 24. En ese momento, vivía en Villa Catedral y el incendio de 1996 arrasaba con el bosque con llamas de hasta 20 metros de altura, recuerdan los pobladores. El impacto fue tal que esta barilochense y su padre, José Arizmendi, tomaron la decisión de ser bomberos.
Preguntale a la nota
Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo
2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo
Recibí las noticias en WhatsApp
Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.
Noticias Relacionadas

Detuvieron a la expolicía que grababa contenido erótico tras protagonizar un choque fatal: le encontraron armas y drogas
Se trata de Nicole Verón, quien en noviembre de 2025 fue suspendida y, días después, expulsada de la fuerza por publicar videos sugestivos con su uniforme; fue capturada tras un accidente vial en el que murió una persona

Carrera 5K en Miami este sábado: disfraz de iguana obligatorio y premios por categoría
La carrera 305 Iguana Man 5K se realiza el 6 de junio en Crandon Park, Miami; requiere disfraz de iguana y está abierta a todos los niveles

Qué revela sobre nuestra salud el dolor de cabeza que nos da cuando comemos helado
Si sufres dolores de cabeza con frecuencia cuando comes helado, quizá valga la pena averiguar si es algo hereditario en tu familia y revisar también los dolores de cabeza que no están relacionados con el helado.

Medicamento sin quimio muestra una gran supervivencia y mejora en la remisión de las recaídas del mieloma múltiple
Healthday Spanish
Comentarios
para dejar un comentario