internacionales

Por qué los precios de la gasolina suben rápidamente y tardan tanto en bajar en Estados Unidos

Las recientes tensiones en Medio Oriente originaron un aumento abrupto en el costo del combustible, pero la rebaja en las estaciones avanza lentamente ante estrategias de recuperación de liquidez por parte de los minoristas

Actualizado hace 23 minutos5 min de lectura2 lecturasComentarios

Escuchá el resumen

Exclusivo para suscriptores Premium

Desbloquear
Por qué los precios de la gasolina suben rápidamente y tardan tanto en bajar en Estados Unidos
Lo esencial

Las recientes tensiones en Medio Oriente originaron un aumento abrupto en el costo del combustible, pero la rebaja en las estaciones avanza lentamente ante estrategias de recuperación de liquidez por parte de los minoristas

  • Los precios de la gasolina en Estados Unidos comenzaron a ceder tras el reciente pico motivado por el conflicto en el golfo Pérsico, pero la disminución en las estaciones de servicio avanza con lentitud
  • Minoristas como Alex Weatherall, gestor de una gasolinera en Sherborn, Massachusetts, elevaron los valores en el surtidor hasta 33,8% para compensar el fuerte salto en el costo mayorista y buscan recuperar liquidez...
  • PUBLICIDAD El margen de ganancia del sector quedado expuesto durante esta crisis: según la National Association of Convenience Stores, aunque la venta de combustibles genera el 65% de los ingresos...
  • La Federal Trade Commission intervino el año pasado al exigir a Circle K la venta de 35 estaciones para poder adquirir 270 locales de Giant Eagle...

Los precios de la gasolina en Estados Unidos comenzaron a ceder tras el reciente pico motivado por el conflicto en el golfo Pérsico, pero la disminución en las estaciones de servicio avanza con lentitud. Minoristas como Alex Weatherall, gestor de una gasolinera en Sherborn, Massachusetts, elevaron los valores en el surtidor hasta 33,8% para compensar el fuerte salto en el costo mayorista y buscan recuperar liquidez gradualmente, una tendencia analizada por The New York Times que reveló el complejo entramado detrás del precio final al consumidor y su impacto en la economía cotidiana. PUBLICIDAD El margen de ganancia del sector quedado expuesto durante esta crisis: según la National Association of Convenience Stores, aunque la venta de combustibles genera el 65% de los ingresos, apenas representa el 39% del beneficio total de las estaciones.

El resto depende de tiendas de conveniencia y servicios accesorios, que experimentan una baja en ventas cuando suben los combustibles. James Linton, presidente de Folk Oil en Michigan, aseguró: “Si tuviera que depender únicamente del combustible como fuente de ganancia, no podría sostenerme en el negocio”. PUBLICIDAD Comportamiento de precios y márgenes en las gasolineras El fenómeno obedece a una lógica bien documentada en el comportamiento económico.

Los surtidores tienden a subir los precios de la gasolina de inmediato ante un alza súbita en el costo del barril, pero retrasan las rebajas cuando el precio cae. La explicación, según Matthew Lewis, profesor de economía en Clemson University, es que el precio de referencia para los consumidores suele ser el de la semana previa, lo que permite que las gasolineras mantengan valores elevados sin perder clientela: “Si los costos bajan 20 centavos, y la estación reduce el precio 5 o 10 centavos, los consumidores pensarán que es un buen acuerdo comparado con lo que creen que debería costar”. PUBLICIDAD Transformaciones en la competencia y el impacto tecnológico La consolidación del rubro ha complicado el panorama competitivo.

En las últimas décadas, grandes petroleras como Exxon Mobil o Shell vendieron sus redes de estaciones a operadores independientes. Esta fragmentación generó cadenas regionales de gran escala, como Sheetz, Wawa o Buc-ee’s, y conglomerados internacionales como EG Group, con cerca de 1.800 tiendas bajo marcas como Cumberland Farms o Turkey Hill. La Federal Trade Commission intervino el año pasado al exigir a Circle K la venta de 35 estaciones para poder adquirir 270 locales de Giant Eagle, lo que evidencia la preocupación oficial por el riesgo de prácticas dominantes.

PUBLICIDAD Al mismo tiempo, la digitalización y la recopilación de datos avanzan en el mercado. Compañías como PDI Technologies, propietaria de la plataforma GasBuddy, emplean programas que ajustan los precios automáticamente y envían promociones personalizadas. Este último aspecto, según el especialista Lewis, facilitó episodios de colusión tácita en otros países, aunque la magnitud en Estados Unidos sigue siendo difícil de medir por la falta de datos accesibles.

PUBLICIDAD Cambios en el consumo con adaptación del sector Los operadores buscan no sobrepasar el umbral de los USD 4 por galón (3,7 litros), valor percibido como “psicológico” por los consumidores, según Jeff Lenard, portavoz del gremio. El impacto no se limita al uso del automóvil: según información suministrada por la firma de datos Upside, los usuarios optan ahora por combustibles de menor calidad o cargan montos menores en cada visita, conducta que autolimita el gasto inmediato pero puede aumentar la frecuencia de carga. PUBLICIDAD Sanjiv Patel, dueño de cinco estaciones en California, subraya que cuando el precio supera USD 5 por galón, cambian patrones de movilidad: la gente agrupa viajes, recurre al coche compartido u opta por no pasar por la tienda, y ese giro puede persistir incluso cuando bajan los precios.

Perspectivas y desafíos para estaciones independientes En síntesis, el proceso que lleva del pozo al surtidor agrava la volatilidad propia del mercado global del petróleo. Grandes cadenas, como Casey’s General Stores, tercera en ventas de conveniencia en Estados Unidos, han logrado proteger —e incluso expandir— sus márgenes cuando el petróleo se dispara, de acuerdo con declaraciones de su director ejecutivo, Darren Rebelez: “Históricamente, el ciclo acaba siendo positivo para el margen de ganancia en el combustible”. PUBLICIDAD Para las pequeñas empresas, en cambio, la supervivencia depende de adaptarse a un entorno donde ajustar el precio es tarea manual y altamente visible, como señaló Chuck Nietsche, veterano de la industria en Nueva York: “No me gusta cambiar el precio cada vez que el cliente entra; ajustar las cifras en la bomba es molesto y visible”.

Lo que ocurrió en las estaciones de servicio de Estados Unidos durante la reciente escalada de precios fue un proceso de traslación inmediata del aumento mayorista al consumidor, seguido por una lenta reducción en la misma variable. PUBLICIDAD Este comportamiento es resultado tanto de la necesidad de los operadores de recobrar márgenes perdidos como de la reacción cautelosa de los consumidores, que no solo ajustan su consumo de gasolina sino también modifican sus hábitos de compra en las tiendas anexas. El futuro del sector dependerá de la rapidez con que los precios vuelvan a la normalidad y de la capacidad de adaptación de estaciones independientes frente a cadenas de escala nacional y tecnología avanzada.

PUBLICIDAD PUBLICIDAD

Fuente: Infobae|Fuente primaria|Editado por Tempranísimo IA
Explicación simplificada disponible

Explicador IA

Disponible con Premium. Probá 7 días gratis.

Desbloquear

Preguntale a la nota

Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo

2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo

Compartir
WhatsAppXFacebookTelegram

Recibí las noticias en WhatsApp

Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.

Seguir canal

Comentarios

para dejar un comentario

Cargando comentarios...

Noticias Relacionadas

Si la pregunta es por qué EEUU atacó un barco iraní con un arma inédita en 40 años, ahora sabemos la respuesta: tenía un "regalo de China"
Internacionales

Si la pregunta es por qué EEUU atacó un barco iraní con un arma inédita en 40 años, ahora sabemos la respuesta: tenía un "regalo de China"

En pleno pulso de la Crisis de los misiles de Cuba, varios buques soviéticos que se dirigían al Caribe dieron media vuelta en el último momento al detectar el bloqueo naval estadounidense, evitando por cuestión de horas un choque directo entre superpotencias. Aquel instante demostró que a veces el verdadero punto de inflexión en una crisis no ocurre cuando estalla el conflicto, sino cuando alguien decide qué cruza (y qué no) una línea en el mar. Un disparo que no se escuchaba en décadas. El ataq