No solo tenemos nostalgia de cuando éramos jóvenes: tenemos nostalgia de la capacidad de atención que teníamos entonces
Hace unos días vi un tuit que decía lo siguiente: "Hubo un tiempo en el que la felicidad tenía la forma humilde de una tarde cualquiera. Llegar a casa, encender la PS2 y desaparecer durante horas". Es uno de esos tuits que consiguen tocar una fibra nostálgica y nombran algo que mucha gente siente pero todavía no ha sabido articular. La lectura fácil es la nostalgia de juventud: éramos jóvenes, no teníamos responsabilidades, disponíamos de tardes enteras para perderlas en el GTA de turno . Eso es
Escuchá el resumen
Exclusivo para suscriptores Premium

Hace unos días vi un tuit que decía lo siguiente: "Hubo un tiempo en el que la felicidad tenía la forma humilde de una tarde cualquiera. Llegar a casa, encender la PS2 y desaparecer durante horas". Es uno de esos tuits que consiguen tocar una fibra nostálgica y nombran algo que mucha gente siente pero todavía no ha sabido articular. La lectura fácil es la nostalgia de juventud: éramos jóvenes, no teníamos responsabilidades, disponíamos de tardes enteras para perderlas en el GTA de turno . Eso es
- Hace unos días vi un tuit que decía lo siguiente: "Hubo un tiempo en el que la felicidad tenía la forma humilde de una tarde cualquiera
- Llegar a casa, encender la PS2 y desaparecer durante horas"
- La lectura fácil es la nostalgia de juventud: éramos jóvenes, no teníamos responsabilidades, disponíamos de tardes enteras para perderlas en el GTA de turno
- Los cerebros que crecieron con esas tardes de PS2 han sido reconfigurados para no tolerar ni quince segundos de vacío, al igual que cuando esperamos al ascensor o tenemos delante a alguien en la cola del supermercado
Hace unos días vi un tuit que decía lo siguiente: "Hubo un tiempo en el que la felicidad tenía la forma humilde de una tarde cualquiera. Llegar a casa, encender la PS2 y desaparecer durante horas". Es uno de esos tuits que consiguen tocar una fibra nostálgica y nombran algo que mucha gente siente pero todavía no ha sabido articular.
La lectura fácil es la nostalgia de juventud: éramos jóvenes, no teníamos responsabilidades, disponíamos de tardes enteras para perderlas en el GTA de turno. Eso es verdad, pero es solo la mitad de la historia. La otra mitad es que aquellas tardes las vivíamos con una atención que hoy nos resulta casi imposible de reproducir.
No había nada compitiendo por ella. La pantalla era una, el mundo era ese, y la mente se quedaba dentro durante horas sin que nadie la llamara de vuelta. Eso ya no existe.
No porque tengamos menos tiempo libre, que también, porque la vida adulta nos arrolla como es normal; sino porque el tiempo libre que tenemos ha dejado de ser habitable de la misma manera. El móvil no interrumpe solo cuando suena: interrumpe todo el rato sin hacer nada, con su mera presencia en el bolsillo, con la posibilidad siempre abierta de que haya algo ahí dentro que todavía no hemos visto. El curso académico 2007/2008 fue absolutamente espectacular para mi grupo de amigos.
De los seis que éramos, cuatro teníamos novia. Acabamos el curso todos solteros. Uno de los motivos fue que nos encantaba pasar horas todos juntos jugando al PES 2008.
Unos años después quisimos recuperar esos ratos pero jamás fue igual, y lo que había cambiado era que ya todos teníamos smartphone y redes sociales, y todos acabábamos con la vista puesta en él, la pantalla individual, en lugar de en la tele, la pantalla colectiva, por lo que perdíamos el hilo de lo que hacían los demás y la experiencia era completamente distinta. Incluso con el juego en solitario, las pantallas de carga, que antes eran un momento de pausa mental o de ir a por otra Coca-Cola se han convertido en el detonante automático de sacar el móvil. Los cerebros que crecieron con esas tardes de PS2 han sido reconfigurados para no tolerar ni quince segundos de vacío, al igual que cuando esperamos al ascensor o tenemos delante a alguien en la cola del supermercado.
El resultado es una forma extraña de pérdida que cuesta nombrar porque no te quitan nada concreto. Aunque tengamos más responsabilidades y menos tiempo libre, seguimos teniendo algunos ratos. Seguimos teniendo acceso a juegos.
Lo que no tenemos es la capacidad de meternos dentro de ellos de la misma forma, de dejar que el mundo se estreche hasta que solo exista eso. Esa capacidad, la de prestarle atención completa a una sola cosa durante horas, era un recurso que no sabíamos que teníamos hasta que nos lo fueron quitando tan gradualmente que no notamos en qué momento exacto desapareció. Por eso el tuit no hablaba en realidad de la PS2.
Hablaba de eso. De la última vez que un rectángulo de plástico fue suficiente para que el resto del mundo dejara de existir durante una tarde entera. En Xataka | El lujo intelectual de nuestra era es sostener nuestra atención, la IA lo está agravando Imagen destacada | Swello
Preguntale a la nota
Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo
2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo
Recibí las noticias en WhatsApp
Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.
Noticias Relacionadas

Islandia era uno de los últimos lugares del planeta al que los mosquitos no habían llegado. Eso ya es historia
Durante siglos, Islandia ha ostentado el 'privilegio' de ser uno de los pocos lugares habitables de la Tierra donde los mosquitos no existían, algo que puede ser foco de envidias para muchos, sobre todo con la llegada del verano. Todo gracias a su particular clima, con constantes ciclos de hielo y deshielo que impedían a las larvas madurar, actuaba como un escudo biológico infranqueable. Sin embargo, el cambio climático y la acción humana acaban de derribar esta barrera y esta 'excepcionalidad'

Hace cinco años Venecia se gastó más de 5.000 millones en un sistema de barreras contra el mar. Ahora busca un plan B
Hubo tiempo en que Venecia miraba al Adriático con ambición. El mar no solo configuró la ciudad, calando en su ADN, también la impulsó hasta convertirla en una potencia naval que pugnó por el dominio del Mediterráneo. Hoy las cosas son distintas. La Serennissima (convertida en potencia turística ) observa cada vez con más inquietud el ir y venir de las mareas, las mismas que en 2019 la sumergieron bajo 187 cm de agua, anegando el 80% de la ciudad. El motivo es muy simple. Todo indica que el sist

Cuando nos contaron todas las ventajas del ayuno intermitente se les olvidó un pequeño detalle: que podía dejarnos calvos
Durante años se nos han vendido que el ayuno intermitente era la estrategia del futuro para perder peso y mejorar nuestra salud metabólica. Es lógico: era algo fácil de implementar, razonable y muy llamativo. Tenía todo lo necesario para convertirse en una moda . Y así fue. Es ahora, cuando los primeros estudios a largo plazo llegan a su fin, cuando empezamos a comprender realmente sus pros y sus contras. El más llamativo, desde luego, es el que tiene que ver con el pelo. ¿Qué es exactamente el

Kimi, la IA china que supera a ChatGPT y Claude, lanza una nueva versión que programa sin supervisión humana
A unas semanas de irrumpir en escena y desplazar a ChatGPT y Gemini, Kimi está de regreso. La IA china desarrollada por Moonshot lanzó una nueva versión que supera a los modelos de lenguaje más potentes de OpenAI y Anthropic. Kimi K2.6 iguala o va más allá de GPT-5.4 y Claude Opus 4.6 en múltiples […]
Comentarios
para dejar un comentario