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La sequía de nieve en el oeste estadounidense provoca alerta por escasez de agua e incendios forestales

El invierno con menor acumulación nival sobre la zona en décadas, puso en riesgo la provisión de agua y el suministro eléctrico, al tiempo que acelera la llegada de alertas en estados clave como Utah, Colorado y Nuevo México

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La sequía de nieve en el oeste estadounidense provoca alerta por escasez de agua e incendios forestales
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El invierno con menor acumulación nival sobre la zona en décadas, puso en riesgo la provisión de agua y el suministro eléctrico, al tiempo que acelera la llegada de alertas en estados clave como Utah, Colorado y Nuevo México

  • La histórica sequía de nieve que afectó al oeste de Estados Unidos este invierno amenaza con provocar escasez de agua y una temporada de incendios forestales adelantada e intensificada durante el resto del año
  • Expertos en climatología advirtieron que regiones como Colorado, Utah, Nuevo México y Arizona enfrentan condiciones inéditas: el nivel de nieve acumulada en las montañas, fuente principal del agua que sustenta ríos...
  • Según los últimos reportes federales, en el estado de Utah hay zonas donde la provisión de agua para la temporada podría bajar hasta apenas 20% de lo habitual...
  • Dependencia del deshielo e impacto en el Colorado River Basin El Oeste de Estados Unidos obtiene cerca del 75% de su agua anual del deshielo de montaña, según Russ Schumacher...

La histórica sequía de nieve que afectó al oeste de Estados Unidos este invierno amenaza con provocar escasez de agua y una temporada de incendios forestales adelantada e intensificada durante el resto del año. Expertos en climatología advirtieron que regiones como Colorado, Utah, Nuevo México y Arizona enfrentan condiciones inéditas: el nivel de nieve acumulada en las montañas, fuente principal del agua que sustenta ríos, embalses y sistemas de abastecimiento doméstico, se sitúa en mínimos históricos desde que existen registros. Las consecuencias de este fenómeno, documentadas por CBS News, afectan tanto a la vida urbana como rural y podrían resquebrajar la economía y los ecosistemas del área occidental en los próximos meses.

Según los últimos reportes federales, en el estado de Utah hay zonas donde la provisión de agua para la temporada podría bajar hasta apenas 20% de lo habitual, mientras que localidades rurales de Nevada verán reducirse las reservas hasta un 9% respecto del nivel promedio, como detalló Jeff Anderson, especialista del Departamento de Agricultura. Estas cifras ilustran la gravedad inédita de la actual sequía de nieve, que ya ha colocado a embalses clave como Lake Powell en un punto de riesgo: se encuentra apenas al 25% de su capacidad, y pronósticos oficiales calculan que antes de fin de año podría descender a un nivel insuficiente para generar electricidad en la represa Glen Canyon Dam, infraestructura esencial para el suministro de energía en la región. A diferencia de años previos, la anomalía no proviene de una falta general de precipitaciones.

Jon Meyer, climatólogo adjunto de Utah, explicó a CBS News que las lluvias estuvieron cerca de la media estacional, pero la persistente calidez provocó que gran parte de la humedad llegara en forma de agua y no de nieve. Este patrón climático extremo, agravado por el calentamiento global, se repitió en los principales sistemas montañosos occidentales: imágenes de satélite de NASA mostraron que, a mitad de enero, las Montañas Rocosas y la cadena de las Cascadas presentaban la menor cobertura de nieve para esa fecha desde 2001. Dependencia del deshielo e impacto en el Colorado River Basin El Oeste de Estados Unidos obtiene cerca del 75% de su agua anual del deshielo de montaña, según Russ Schumacher, climatólogo estatal de Colorado y director del Colorado Climate Center, entrevistado por CBS News.

Este porcentaje coloca a la zona en una situación de máxima vulnerabilidad ante variaciones atípicas como las actuales. Por eso, la sequía de nieve afecta de manera directa la vida cotidiana, la producción agrícola y el abastecimiento energético. La cuenca del Colorado River Basin, que abastece a más de 40 millones de personas y cubre grandes extensiones de Arizona, California y Nevada, ya siente los primeros efectos: sus almacenes de nieve cayeron a mínimos históricos, lo que agrava aún más la presión sobre Lake Mead y Lake Powell, vitales para el riego agrícola y el consumo humano en áreas áridas que carecen de otras fuentes seguras de recurso hídrico.

El último pronóstico del Colorado River Basin Forecast Center anticipa que las reservas para primavera y verano en California y Nevada estarán por debajo del 50% de lo normal en la mayoría de los puntos medidos, y sólo en casos excepcionales superarán el 70%. Jason Gerlich, coordinador regional de información sobre sequías de la National Integrated Drought Information System (NIDIS), afirmó que tanto el riesgo de desabastecimiento de agua como el de incendios forestales figuran entre los principales motivos de preocupación de cara a las próximas estaciones. Rol del cambio climático y avance de la temporada de incendios forestales El calentamiento global ha intensificado la tendencia: siete estados occidentales —entre ellos Colorado, Nevada, Oregón, Utah y Wyoming— registraron este año su invierno más cálido desde 1895, mientras que Arizona y Nuevo México superaron sus récords anteriores en más de 1°C (2°F), según el informe del NIDIS elaborado por Gerlich y Daniel McEvoy, investigador del Western Regional Climate Center.

California, Idaho y Montana vivieron su segundo invierno más cálido y Washington el cuarto más cálido. La consecuencia inmediata ha sido una aceleración del deshielo y de la escorrentía anticipada, como detalló David Rizzardo, ingeniero y jefe de hidrología del Departamento de Recursos Hídricos de California. La falta de protección prolongada por manto nival expone suelos y vegetación antes de tiempo, lo que incrementa el riesgo de que la temporada de incendios se adelante, advirtió Gerlich.

Esta situación coincide con una advertencia reciente del National Interagency Fire Center, que elevó el nivel de alerta por potencial de incendios significativos en parte del suroeste para el final de la primavera, atribuyéndolo precisamente a la baja acumulación de nieve. Aunque un inicio temprano no implica necesariamente una temporada de incendios más grave, los especialistas consultados reconocen un patrón preocupante: las condiciones atmosféricas actuales se asemejan a las que impulsaron algunos de los peores incendios registrados en la región en años recientes. Según el investigador Gerlich, “el manto de nieve actúa como un amortiguador estacional contra el fuego, refrescando y humedeciendo el terreno hasta bien entrada la primavera.

Cuando desaparece antes de tiempo, el suelo y la vegetación se secan más rápido, lo que podría aumentar el riesgo de que la temporada de incendios llegue antes”. El fenómeno observado este año en el oeste estadounidense, documentado por CBS News, marca un punto de inflexión: la velocidad inédita del deshielo, las temperaturas récord y la escasez de nieve revelan cómo el cambio climático está transformando radicalmente el ciclo del agua en la región.

Fuente: Infobae|Fuente primaria|Editado por Tempranísimo IA

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