Jugó en Independiente, pasó por la Selección Argentina y hace varios años que está en Honduras

El mediocampista argentino vive un presente sensacional en el fútbol centroamericano, donde alcanzó un hito histórico y sueña con colgar los botines.

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Jugó en Independiente, pasó por la Selección Argentina y hace varios años que está en Honduras
Lo esencial

El mediocampista argentino vive un presente sensacional en el fútbol centroamericano, donde alcanzó un hito histórico y sueña con colgar los botines.

  • A sus 33 años, Rodrigo "Droopy" Gómez atraviesa una etapa de plenitud profesional y personal en el fútbol de Honduras
  • El futbolista, de recordado paso por Independiente de Avellaneda y la Selección Argentina juvenil, ha encontrado en Motagua su verdadero lugar en el mundo...
  • La carrera del Droopy Gómez El camino futbolístico de Rodrigo comenzó a los 7 años en el Club Las Flores de su Santa Fe natal, antes de dar el salto a las divisiones inferiores de Argentinos Juniors a los 13 años
  • Tras una cesión por Quilmes y un posterior retorno al "Rojo", a mediados de 2016 dio su primer paso al exterior al ser vendido al Toluca de México por 1,3 millones de dólares

A sus 33 años, Rodrigo "Droopy" Gómez atraviesa una etapa de plenitud profesional y personal en el fútbol de Honduras. El futbolista, de recordado paso por Independiente de Avellaneda y la Selección Argentina juvenil, ha encontrado en Motagua su verdadero lugar en el mundo, hito que reconfirmó al superar la barrera de los 100 compromisos (hoy ya son 130) disputados con la camiseta del "Ciclón Azul". Sólidamente establecido tras tres años en la institución, el volante se muestra sumamente agradecido por el constante afecto que le brindan tanto los hinchas en las tribunas como en la calle.

Una de las claves del enorme éxito del argentino en tierras hondureñas radica en su implacable profesionalismo y una conducta física envidiable. Desde que desembarcó en el club, Gómez no ha sufrido lesiones de consideración ni se ha perdido entrenamientos o encuentros oficiales, una regularidad impresionante que atribuye tanto a su disciplina como a una bendición. Con un título en su palmarés y un contrato extendido, el enganche no oculta su deseo de que este idilio perdure a largo plazo.

Al ser consultado sobre la posibilidad de ponerle fin a su carrera deportiva vistiendo los colores de Motagua, su postura fue tajante: "Sí, obviamente, yo estoy donde soy feliz y donde la gente me tiene aprecio y donde la familia esté contenta, ojalá que sea de mi parte con Motagua a largo plazo", le sostuvo al Heraldo de aquel país meses atrás. "Estamos en una institución donde, si no quedas campeón, es un objetivo no cumplido; quiero seguir haciendo cada día a esta institución un poco más grande", sentenció. El ex "Rojo" asume la presión como un motor diario para seguir agrandando el legado del club y mantenerse en los primeros planos competitivos de la Liga Nacional. La carrera del Droopy Gómez El camino futbolístico de Rodrigo comenzó a los 7 años en el Club Las Flores de su Santa Fe natal, antes de dar el salto a las divisiones inferiores de Argentinos Juniors a los 13 años.

Fue justamente en La Paternal donde no solo se afianzó tácticamente al pasar de la mediapunta al carril de volante, sino donde también nació su famoso apodo: su compañero Gastón Caliva lo rebautizó como "Droopy" en referencia al recordado dibujo animado, no por lentitud, sino porque parecía multiplicarse y aparecer por todos los sectores de la cancha de manera sorprendente. Aquella distinción lo acompañaría durante todo su despegue hasta llegar al primer equipo de las Paternales. En 2014, Independiente adquirió la mitad de su ficha, marcando el inicio de una trayectoria con múltiples desafíos.

Tras una cesión por Quilmes y un posterior retorno al "Rojo", a mediados de 2016 dio su primer paso al exterior al ser vendido al Toluca de México por 1,3 millones de dólares. En 2018 cumplió el sueño de jugar en el club de sus amores al vestir la camiseta de Unión de Santa Fe, integrando el recordado plantel que logró la histórica clasificación a la Copa Sudamericana. Su periplo continuó por San Martín de Tucumán, Huracán y una experiencia en el Viejo Continente defendiendo los colores del Asteras Trípolis de Grecia en 2020.

Posteriormente, el recorrido del santafesino sumó etapas en Palestino de Chile, un segundo ciclo en San Martín de Tucumán y un paso por Independiente Petrolero de Bolivia en 2023. A comienzos de 2024 desembarcó finalmente en el Motagua de Honduras, lugar donde logró consolidar una regularidad asombrosa y afianzarse como referente indiscutido del plantel, ratificando una extensa trayectoria que hoy vive uno de sus capítulos más dorados.

Fuente: Doble Amarilla|Fuente primaria|Editado por Tempranísimo IA

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