sociedad

Juan Manuel Liquindoli, entrenador canino: “Darle premios a los perros cuando se portan bien no sirve para nada, el animal nunca aprendió por eso”

Actualizado hace 2 minutos3 min de lectura2 lecturasComentarios

Escuchá el resumen

Exclusivo para suscriptores Premium

Desbloquear
Juan Manuel Liquindoli, entrenador canino: “Darle premios a los perros cuando se portan bien no sirve para nada, el animal nunca aprendió por eso”
Lo esencial
  • Sin embargo, para Juan Manuel Liquindoli, entrenador canino y creador de Filosofía Animal, ese gesto no siempre produce el aprendizaje que sus dueños esperan
  • En un video publicado en la cuenta de TikTok de Filosofía Animal, el especialista cuestionó la costumbre de premiar a los animales una vez que terminó una situación en la que se portaron bien
  • Según explicó, el perro no necesariamente relaciona ese premio con lo que hizo minutos antes. “Darle premios a los perros cuando se portan bien no sirve para nada, el animal nunca aprendió por eso”...
  • El entrenador aclaró que la comida puede servir como un mimo, pero señaló que es importante distinguir entre enseñar una conducta y trabajar sobre las emociones que una situación despierta en el animal

Darle una golosina a un perro después de una visita al veterinario o de un paseo puede parecer una buena forma de reconocer su comportamiento. Sin embargo, para Juan Manuel Liquindoli, entrenador canino y creador de Filosofía Animal, ese gesto no siempre produce el aprendizaje que sus dueños esperan. En un video publicado en la cuenta de TikTok de Filosofía Animal, el especialista cuestionó la costumbre de premiar a los animales una vez que terminó una situación en la que se portaron bien. Según explicó, el perro no necesariamente relaciona ese premio con lo que hizo minutos antes. “Darle premios a los perros cuando se portan bien no sirve para nada, el animal nunca aprendió por eso”, sostuvo Liquindoli al presentar su explicación sobre los mecanismos de aprendizaje canino. El entrenador aclaró que la comida puede servir como un mimo, pero señaló que es importante distinguir entre enseñar una conducta y trabajar sobre las emociones que una situación despierta en el animal. Por qué no alcanza con darle un premio después de ir al veterinario Liquindoli explicó que una consulta veterinaria puede reunir distintos estímulos incómodos para un perro: subir a una camilla elevada, escuchar ruidos, resbalarse sobre una superficie metálica o ser manipulado por una persona desconocida. Si el animal siente miedo o estrés, darle una recompensa cuando ya terminó la consulta no garantiza que cambie la manera en que vive esa experiencia. En estos casos, el especialista propone trabajar con el condicionamiento clásico, un mecanismo de aprendizaje asociativo que permite vincular una situación con una experiencia emocional diferente. La estrategia consiste en ofrecer estímulos positivos mientras ocurre aquello que puede generar temor. Por ejemplo, darle pequeños trozos de comida al perro cuando se acerca a la camilla o mientras el veterinario lo revisa, siempre que pueda comer y se encuentre en condiciones de hacerlo. El objetivo es que el animal asocie progresivamente esos momentos con experiencias agradables, en lugar de vincularlos únicamente con el miedo o la incomodidad. Según explicó Liquindoli, el trabajo debe realizarse durante la situación que se quiere modificar, no solamente cuando ya terminó. Esta clase de aprendizaje también puede aplicarse ante otros estímulos que generan temor, como las tormentas, los viajes en auto o el ruido de una aspiradora. Cuándo sí funcionan los premios para educar a un perro El entrenador distinguió ese mecanismo del condicionamiento operante, que sí utiliza las consecuencias de una conducta para aumentar o reducir la probabilidad de que vuelva a ocurrir. Un ejemplo es enseñarle al perro a acudir cuando lo llaman. Si el dueño lo llama y el animal se acerca, puede darle una recompensa inmediatamente después. De esa manera, el perro puede asociar la conducta de acudir con una consecuencia positiva y tener más probabilidades de repetirla. La diferencia, según Liquindoli, está en qué se busca enseñar. En un caso, el objetivo es modificar la respuesta emocional ante una situación; en el otro, reforzar un comportamiento concreto. Por eso, el especialista insistió en que no se trata de eliminar los premios de la educación canina, sino de utilizarlos de acuerdo con el aprendizaje que se quiere trabajar. Una recompensa puede ser útil para enseñar una conducta, pero no necesariamente alcanza para resolver un miedo.

Fuente: TN. Para leer la nota completa:

Leer artículo completo

Resumen rápido

Lo que necesitás saber en segundos. Para la nota completa, visitá la fuente original.

Fuente: TN|Fuente primaria|Editado por Tempranísimo IA

Preguntale a la nota

Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo

2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo

Compartir

Recibí las noticias en WhatsApp

Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.

Seguir canal

Comentarios

para dejar un comentario

Cargando comentarios...