Fingir demencia, la única apuesta que sostiene el Gobierno
Los principales funcionarios de la Casa Rosada hacen como si los problemas del oficialismo, como Libra o los viajes de Adorni, no existieran.
Escuchá el resumen
Exclusivo para suscriptores Premium

Los principales funcionarios de la Casa Rosada hacen como si los problemas del oficialismo, como Libra o los viajes de Adorni, no existieran.
- "El Gobierno entero está en la misma
- Hacemos como si el Caso Libra no existiera, o como si los viajes de Adorni no existieran"
- Pocos días despues de volver de España, donde participó de una feria similar, Milei decidió embarcarse en la aventura magiar, en la que probablemente se cruce con el primer ministro húngaro Viktor Orban...
- No hay que buscar entre los grandes agentes del mercado para detectar esa desconfianza, el propio Caputo recordó el jueves la enorme avidez de los ahorristas por comprar dólares que explotó el año pasado y que...
"El Gobierno entero está en la misma. Fingimos demencia. Hacemos como si el Caso Libra no existiera, o como si los viajes de Adorni no existieran".
La frase fue el modo que encontró un importante funcionario de la Casa Rosada para describir la forma de actuar que se multiplicó entre los miembros del Gabinete en los últimos días, cuando esas dos tormentas comenzaron a crecer hacia un tamaño que hoy todavía es imposible de calcular. El Presidente parece convencido de que esa es una buena estrategia que se puede replicar en otros planos, y por eso mantuvo en su agenda un estrafalario viaje a Hungría, para volver a participar de un seminario de la CPAC, la franquicia de conferencistas de derecha que lo tiene casi como participante fijo en diferentes países del mundo. Pocos días despues de volver de España, donde participó de una feria similar, Milei decidió embarcarse en la aventura magiar, en la que probablemente se cruce con el primer ministro húngaro Viktor Orban, que el mes próximo se juega su cargo en las elecciones.
Allí, en las horas que pasará en Budapest, Milei podrá hacer cuentas y calcular si le conviene mantener en su redituable refugio estatal al jefe de gabinete, Manuel Adorni, que cada día agrega una mancha más a su pelaje, o soltarlo para que vuelva a procurarse el sustento en la selva del sector privado. En algunas ocasiones, esa idea, la de actuar como si un problema no tuviera visibilidad, le sirve a los gobiernos para pasar un mal momento que no alcanza a empañar un buen panorama. No es el caso de lo que le sucede hoy a Milei.
El mercado parece haber detectado que simular demencia no alcanza. Ayer, el Riesgo País llegó a los 633 puntos, el nivel más alto del año. Eso ocurrió un día después de que el ministro de Economía aseguró que el Gobierno tiene el dinero para pagar los vencimientos de la deuda.
En rigor, ya dejó de ser relevante si Luis Caputo dice o no la verdad: los inversores actúan como si lo que sale de la boca del ministro no fuera cierto. Es duro decirlo, pero en los mercados financieros -y Caputo lo sabe bien- las intenciones cuentan poco. No hay que buscar entre los grandes agentes del mercado para detectar esa desconfianza, el propio Caputo recordó el jueves la enorme avidez de los ahorristas por comprar dólares que explotó el año pasado y que, según parece, sigue con mucha vitalidad en 2026.
Hay una pregunta que se hacen varios economistas que miran con simpatía lo que hizo el Gobierno hasta ahora. ¿Va a cambiar Milei o piensa seguir con esta economía que cada vez deja más visibles sus problemas? Ahora, con los números oficiales en la mano, ya se sabe que los vectores del crecimiento que eligió el gobierno libertario -las exportaciones que generan la minería, la energía y el agro- son muy importantes pero no alcanzan para mantener a flote un país como la Argentina.
Los dos primeros, a pesar de que cada vez crecen más rápido, generan cada vez menos puestos de trabajo. Si la principal apuesta del modelo económico de Milei no genera empleo, ¿qué perspectiva tienen los otros rubros? Desde hace varios años la literatura económica viene alertando sobre los problemas que genera para el empleo la aceleración de la robotización en la industria.
Las sociedades más pobres, o los países con ingresos medios, como la Argentina, parecían a salvo de esa enfermedad de ricos, porque los salarios bajos demoraban las inversiones para conseguir más productividad, como el montaje de líneas de producción y de procesos robotizados. Producir con personas, en los países menos prósperos, seguía siendo más barato que comprar robots. Pero hoy pasa otra cosa.
La velocidad con la que avanza la Inteligencia Artificial, y sobre todo el bajo costo que todavía tienen esas plataformas para sus usuarios, ya están rompiendo puestos de trabajo, sobre todo en sectores como la industria del conocimiento, pero también en escritorios dedicados a proveer servicios. ¿Qué piensa Milei sobre esta nueva normalidad? Varias veces el Presidente se sacó fotos con titanes de Sillicon Valley y anunció la llegada de empresas que desarrollan Inteligencia Artificial a la Argentina, pero nunca dijo cómo se prepara el país para enfrentar este futuro desconocido.
Es verdad que las petroleras locales se verán beneficiadas por los precios que trajo la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, pero si incluso en esas lagunas de abundancia hay despidos, no es difícil darse cuenta de que hoy casi no quedan empleos en la Argentina que no estén en alguna medida en riesgo. En la Argentina, como siempre ocurre, esas tormentas globales aparecen reforzadas por catástrofes locales. El apretón monetario y el ajuste fiscal que impulsó Milei trajeron la consecuencia que anticipan los libros: el enfriamento del consumo y de otras variables de la economía.
Pero el Gobierno no previó que, a esta altura del partido, la inflación siguiera viva. Un 3% mensual, según dicen los economistas, es un número que tiene sus propios problemas: uno de ellos es la inercia, que le pone a la variación de los precios del mes siguiente un piso difícil de romper. Hoy, el equipo de Milei se encuentra con que las tres anclas que imaginó siguen bien enterradas -el dólar tiende otra vez a bajar, la base monetaria se reduce y el superávit fiscal se mantiene- pero el barco de la inflación hace crujir sus cabos y mantiene alguna vela desplegada.
¿Tiene futuro esa organización económica o Milei tendrá que desempolvar, otra vez, el pragmatismo que alguna vez exhibió y dejar de fingir demencia? Sobre la firma
Preguntale a la nota
Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo
2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo
Recibí las noticias en WhatsApp
Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.
Noticias Relacionadas

En "QR!", José Amore alertó: "Un 40% de los jóvenes aceptaría menos democracia si hay trabajo"
La periodista puso el foco en el cambio de mentalidad de una generación atravesada por la precarización, la caída de ingresos en plataformas y la urgencia por estabilidad económica

Misión imposible: defender a Milei en España

Javier Milei en Hungría: se reúne con Viktor Orbán y habla ante la Conferencia de Acción Conservadora
El Presidente ya se encuentra en Budapest a la espera de un sábado agitado: se reunirá con el presidente húngaro y su polémico primer ministro.

Gustavo Carrara, sobre el mensaje de la Iglesia por el 24 de marzo, afirmó en "QR!": "No se puede olvidar el pasado"
El arzobispo de La Plata explicó el documento de la Iglesia a 50 años del golpe de Estado, defendió la consigna “Nunca Más” y advirtió sobre la pobreza, el trabajo y la creciente distancia con los sectores más vulnerables
Comentarios
para dejar un comentario