Saltar al contenido principal

Tempranísimo

miércoles, 29 de abril de 2026

Buenos DíasRápidasPolíticaEconomíaDeportesTecnologíaSociedadInternacionalEntretenimientoCulturaPremium
Oficial
Blue
MEP

Tempranísimo

La primera plataforma de noticias impulsada 100% por inteligencia artificial.

Seguinos en WhatsApp

Secciones

  • Política
  • Economía
  • Deportes
  • Tecnología
 
  • Sociedad
  • Entretenimiento
  • Internacionales
  • Cultura

Información

  • Buenos Días
  • Noticias Rápidas
  • Economía en Vivo
  • Cómo Funciona
  • Fuentes
  • Premium
  • Newsletter
  • Resumen Semanal
  • Términos y Condiciones
  • Privacidad
  • Acerca de
  • Por qué Tempranísimo
  • Estándares Editoriales
  • Correcciones
  • Contacto
  • Changelog
  • Estado del Sistema
  • Ideas

© 2026 Tempranísimo. Todos los derechos reservados.

Hecho con AI en Argentina

InicioBuscarSeccionesGuardadosPerfil
  1. Inicio
  2. cultura
  3. El arte de insistir
cultura

El arte de insistir

29 de abril de 20264 min de lectura1 lecturasComentarios

Escuchá el resumen

Exclusivo para suscriptores Premium

Desbloquear
El arte de insistir
#arte
Lo esencial
  • En Buenos Aires, pero también en Santiago de Chile, en Montevideo, en Ciudad de México o en Madrid, la escena adopta formas previsibles: liquidaciones discretas, mudanzas que no se concretan...
  • En España, por ejemplo, casi la mitad de los títulos disponibles no vende ni un solo ejemplar al año
  • La gentrificación en Santiago o en Madrid, la presión inmobiliaria en Buenos Aires, la expansión desordenada en Ciudad de México: todo contribuye a desplazar todo aquello que no produce una rentabilidad inmediata
  • No sorprende que las librerías cierren en Buenos Aires, en la Argentina, en Chile, en Uruguay, en México o en España

La frase se repite con una naturalidad que la vuelve casi administrativa: una notificación más en la larga cadena de avisos que informan, con dramatismo, que algo dejó de existir. En Buenos Aires, pero también en Santiago de Chile, en Montevideo, en Ciudad de México o en Madrid, la escena adopta formas previsibles: liquidaciones discretas, mudanzas que no se concretan, persianas que bajan sin ceremonia, librerías que cierran. Las cifras no hacen más que ordenar la intuición. En España, por ejemplo, casi la mitad de los títulos disponibles no vende ni un solo ejemplar al año. El dato, más que alarmar, aclara: no se trata de una crisis puntual sino de una saturación estructural: se publican más libros de los que pueden leerse. Cerrar una librería, entonces, no constituye un acontecimiento. Es, en todo caso, la resolución lógica de un proceso que ya estaba en marcha. No hay estruendo, no hay escándalo. Lo que sí hay es una leve incomodidad que se disipa rápido, como si la ciudad hubiera aprendido a reorganizarse sin necesidad de esos espacios. Cada nueva librería introduce una anomalía. Alguien decide, contra toda evidencia disponible, que tiene sentido reunir libros en un mismo lugar físico. No se trata ya de detectar una oportunidad de negocio, sino de insistir en una forma de experiencia. Y, sin embargo, los ejemplos existen, incluso en contextos donde parecerían menos probables. Hace apenas un mes, una filial de Feltrinelli abrió en Montevideo. El dato podría leerse como una expansión empresarial más, pero resulta difícil no percibir ahí algo ligeramente incongruente: una gran cadena europea que decide desembarcar en un mercado pequeño, inestable, periférico. Como si la lógica del negocio se mezclara, inevitablemente, con otra cosa más difícil de justificar. Porque la dificultad no es únicamente económica, aunque eso bastaría. Las ciudades cambiaron. La gentrificación en Santiago o en Madrid, la presión inmobiliaria en Buenos Aires, la expansión desordenada en Ciudad de México: todo contribuye a desplazar todo aquello que no produce una rentabilidad inmediata. A eso se suma una transformación más sutil: la del propio lector. Leer no dejó de ser una práctica extendida, incluso podría decirse que se amplió. Pero el modo de acceso se modificó. El lector ya no depende de un recorrido físico; recibe recomendaciones, accede a catálogos infinitos, compra sin moverse de casa. La librería, que antes funcionaba como mediación, perdió centralidad. Y sin embargo, así quedó eliminado algo difícil de reemplazar: la contingencia. Entrar en una librería implicaba aceptar la posibilidad del error, del hallazgo involuntario. Esa lógica, que no optimiza nada, es precisamente la que hoy parece fuera de lugar. De ahí que abrir una librería adquiera un carácter casi anacrónico. En Buenos Aires, donde todavía persiste una tradición librera que resiste a fuerza de inercia cultural; en Montevideo, donde cada apertura es casi un acontecimiento; en Santiago, donde surgen espacios híbridos que combinan café, editorial y librería; en México, donde pequeños proyectos intentan disputar un lugar en medio de estructuras gigantes; en España, donde conviven cierres constantes con inauguraciones obstinadas. En todos esos casos, abrir implica sostener una convicción que no encuentra respaldo en las cifras. Se podría decir que las librerías cierran porque el mundo que las hacía necesarias también se fue cerrando. No desaparecen de manera aislada; forman parte de una transformación más amplia que reorganiza la circulación cultural y los hábitos cotidianos. Por eso la sorpresa debería invertirse. No sorprende que las librerías cierren en Buenos Aires, en la Argentina, en Chile, en Uruguay, en México o en España. Sorprende que alguien, en cualquiera de esos lugares, decida abrir una. Es una forma de insistencia. Una manera –quizá la última– de sostener la idea errónea de que la lectura todavía necesita un lugar.

Fuente: Perfil. Para leer la nota completa:

Leer artículo completo

Resumen rápido

Lo que necesitás saber en segundos. Para la nota completa, visitá la fuente original.

Fuente: Perfil|Fuente primaria|Editado por Tempranísimo IA

Preguntale a la nota

Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo

2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo

Compartir
WhatsAppXFacebookTelegram

Recibí las noticias en WhatsApp

Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.

Seguir canal

Comentarios

para dejar un comentario

Cargando comentarios...

Noticias Relacionadas

A días de la 50° Feria del Libro de Buenos Aires, Christian Rainone prometió innovaciones "para sumar nuevos públicos"
Cultura

A días de la 50° Feria del Libro de Buenos Aires, Christian Rainone prometió innovaciones "para sumar nuevos públicos"

El presidente de uno de los eventos culturales más importantes del país se refirió también a la relación con el apoyo estatal: “Estamos en un camino de ir sumando cosas año a año”.

Ámbitohace alrededor de 4 horas7 min1
Estos son los números de la suerte de hoy domingo 19 de abril
Cultura

Estos son los números de la suerte de hoy domingo 19 de abril

Te los presentamos en esta nota. Como todos los días, también te dejamos una cita motivacional para inspirarte y un proverbio chino colmado de sabiduría milenaria.

MDZ Onlinehace alrededor de 4 horas2 min2
Milton Aguilar, indiscutible poeta neuquino
Cultura

Milton Aguilar, indiscutible poeta neuquino

Río Negrohace alrededor de 5 horas5 min3
“Hay algo profundamente argentino”: el documental que revisa la fascinación por Yiya Murano, asesina de sus amigas
Cultura

“Hay algo profundamente argentino”: el documental que revisa la fascinación por Yiya Murano, asesina de sus amigas

Se estrenó en el BAFICI un documental que indaga en aspectos poco conocidos de la mujer que mató con cianuro mientras convidaba masitas para el té. El 23 arranca en Netflix. Aquí su director, Alejandro Hartmann y la productora, Vanessa Ragone

Infobaehace alrededor de 5 horas10 min3
Más de CulturaVer todas las noticias