Ca7riel y Paco Amoroso recordaron su infancia y sus primeros años en la escuela: "nos sentaron juntos porque pensaron que éramos hermanitos"
El dúo reveló cómo una casualidad en el aula marcó el comienzo de una amistad que años después se convirtió en uno de los proyectos musicales más singulares de Argentina. Los detalles, en la ota.
Escuchá el resumen
Exclusivo para suscriptores Premium

Ca7riel y Paco Amoroso recordaron su infancia y sus primeros a�os en la escuela: "nos sentaron juntos porque pensaron que �ramos hermanitos" El d�o revel� c�mo una casualidad en el aula marc� el comienzo de una amistad que a�os despu�s se convirti� en uno de los proyectos musicales m�s singulares de Argentina. Los detalles, en la ota. Antes de convertirse en una dupla disruptiva de la m�sica argentina, Ca7riel y Paco Amoroso fueron dos chicos sentados uno al lado del otro en una escuela.
Mucho antes de los escenarios internacionales, los shows explosivos y los discos que redefinieron su identidad art�stica, hubo una coincidencia m�nima -casi absurda- que termin� cambi�ndolo todo. En una reciente entrevista en Espa�a, durante su paso por el programa La Pija y la Quinqui, ambos recordaron ese primer encuentro escolar que dio origen a una amistad que con los a�os se volver�a inseparable. Y, fieles a su estilo, lo hicieron mezclando humor, ternura y an�cdotas inesperadas.
El d�a en que una profesora los sent� juntos Todo comenz� por una confusi�n. Sus apellidos, Guerreiro y Guerriero, llevaron a una maestra a pensar que pod�an ser hermanos. Esa interpretaci�n deriv� en una decisi�n simple: sentarlos juntos para que ninguno estuviera solo.
Y de ese gesto naci� algo mucho m�s grande. "Nos sentaron juntos porque pensaron que �ramos hermanitos, as� no estaban solos. Mi amor. Y est�bamos re solos.
Y al final no", record� Ca7riel, en una de las frases m�s comentadas de la charla. La an�cdota, que parece salida de una ficci�n, termin� siendo el punto de partida de un v�nculo decisivo para ambos. Una amistad nacida entre charlas, bromas y recuerdos de escuela Durante la entrevista, los m�sicos se rieron de aquella coincidencia que los uni� desde chicos.
Paco incluso remarc� lo improbable de la historia. "S�, y que no seamos Guerrero, �no? Que ser�a como lo m�s l�gico. Pero s�, eso nos uni� un poco tambi�n.
De la primaria. S�, como pas� la lista la profesora y a partir de ah� ya como que nos unimos", record�. Cuando les preguntaron si los separaban por hablar en clase, la respuesta mantuvo el tono descontracturado de toda la charla. "S�, pero �ramos todos muy charlatanes, me parece.
No, el nenito argentino de seis a�os habla y molesta", lanz� Ca7riel entre risas. Ese ida y vuelta dej� ver una qu�mica que parece venir intacta desde la infancia. La memoria, los apellidos y una maestra inolvidable Entre bromas y recuerdos fragmentados, tambi�n apareci� una imagen muy puntual de aquellos a�os.
Paco evoc� a una docente que todav�a conserva en la memoria. "Me acuerdo, ten�amos una profesora que se llamaba Lala Colagrande. Era su apellido y ella era remala porque ten�a que tener un car�cter para que nadie como que la burle por su apellido. Y es como el �nico recuerdo que tengo de la infancia", cont�.
La an�cdota abri� otra dimensi�n de la charla: c�mo ciertos detalles aparentemente menores -un apellido, un pupitre compartido, una maestra- pueden terminar definiendo historias enteras. De compa�eros de aula a fen�meno musical Lo que empez� en una primaria termin� convertido en uno de los d�os m�s originales de la escena argentina. Con una identidad que cruza trap, rock, electr�nica, experimentaci�n y performance, Ca7riel y Paco Amoroso construyeron una propuesta que escap� desde el inicio a cualquier molde.
Y, de alguna manera, esa complicidad art�stica parece tener ra�ces en esa amistad temprana. La entrevista dej� ver justamente eso: detr�s del proyecto musical sigue existiendo una conexi�n forjada mucho antes de la fama. Una nueva etapa marcada por otros h�bitos La charla tambi�n abri� espacio para hablar del presente.
En medio de la conversaci�n surgi� el tema de sus nuevos h�bitos y el cambio que atraviesan en esta etapa ligada a Free Spirits. "S�, estos h�bitos son mucho mejores que los del a�o pasado, mi amor. Eso pasa. Ahora, a nosotros se nos ve bien por lo general", asegur� Ca7riel.
Paco, por su parte, habl� de su rutina con naturalidad: "Yo hago gimnasia, s�. Hoy no fui, ponele, pero s� voy, me levanto y voy al gimnasio". Incluso cuando la charla se movi� hacia el bienestar, ambos mantuvieron ese juego constante entre sinceridad y humor que los caracteriza.
Cuando les preguntaron d�nde se ubicar�an en una hipot�tica "pir�mide saludable", Paco respondi�: "Cuarto escal�n todav�a", mientras Ca7riel remat� con iron�a: "Yo estar�a abajo, haciendo pesas con la pir�mide". Una historia que empez� por azar y termin� haciendo historia La an�cdota escolar podr�a parecer menor, pero encierra algo m�s grande: c�mo una casualidad puede torcer destinos. Una profesora confundi� dos apellidos.
Dos chicos quedaron sentados juntos. Y a�os despu�s naci� uno de los d�os m�s potentes de la m�sica argentina. Detr�s de la irreverencia, la est�tica y la innovaci�n de Ca7riel y Paco Amoroso sigue latiendo aquella amistad nacida en un aula.
Y quiz� por eso esa historia conmueve tanto: porque recuerda que a veces las grandes sociedades empiezan con un gesto m�nimo y una coincidencia improbable.
Preguntale a la nota
Hacé preguntas y la IA responde usando solo este artículo
2 preguntas restantes · Respuestas basadas en el contenido del artículo
Recibí las noticias en WhatsApp
Seguí nuestro canal para recibir lo más importante del día, directo a tu celular.
Noticias Relacionadas

Tropiezos que desgastan

Equilibrar la caja y las alianzas

Los frentes abiertos del Gobierno

“¡Encontré un bicharraco!”. El puestero de la Patagonia que halló un dinosaurio de 160 millones de años y ahora lleva su nombre
En la meseta chubutense, un hombre que recorre el campo a caballo descubrió, sin saberlo, una nueva especie. Cuando los paleontólogos le preguntaron qué había encontrado, dijo lo mismo que siempre: “Un bicharraco”. La ciencia le tomó la palabra.
Comentarios
para dejar un comentario