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Así es el palacio Lagomarsino: una joya de principios del siglo XX que ahora está a la venta

Pasó de ser una residencia a un banco, un consultorio y, finalmente, la Casa de San Luis en la Ciudad de Buenos Aires

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Así es el palacio Lagomarsino: una joya de principios del siglo XX que ahora está a la venta
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Pasó de ser una residencia a un banco, un consultorio y, finalmente, la Casa de San Luis en la Ciudad de Buenos Aires

  • El Palacio Lagomarsino, ubicado en el barrio porteño de Recoleta, se encuentra a la venta después de funcionar por varios años como la Casa de San Luis en la Ciudad de Buenos Aires
  • En 1984, el gobernador de San Luis de ese entonces, Adolfo Rodríguez Saá, quien también fue presidente de la Nación durante 7 días en 2001, compró el palacio que se encontraba en venta para establecer la Casa de San Luis
  • Poco más de 40 años después, la residencia vuelve al mercado con un valor cercano a los US$3 millones
  • Palacio Lagomarsino: de residencia a Casa de San Luis En 1891, los hermanos José y Carlos Lagomarsino fundaron Sombreros Lagomarsino, luego de que en un encuentro en un restaurante...

El Palacio Lagomarsino, ubicado en el barrio porteño de Recoleta, se encuentra a la venta después de funcionar por varios años como la Casa de San Luis en la Ciudad de Buenos Aires. Antes fue el hogar de la familia Lagomarsino, compuesta por inmigrantes italianos que se dedicaban al negocio de los sombreros. En 1984, el gobernador de San Luis de ese entonces, Adolfo Rodríguez Saá, quien también fue presidente de la Nación durante 7 días en 2001, compró el palacio que se encontraba en venta para establecer la Casa de San Luis.

Poco más de 40 años después, la residencia vuelve al mercado con un valor cercano a los US$3 millones. Palacio Lagomarsino: de residencia a Casa de San Luis En 1891, los hermanos José y Carlos Lagomarsino fundaron Sombreros Lagomarsino, luego de que en un encuentro en un restaurante, conocieron a un mozo que había trabajado en una sombrerería de Italia. Se asociaron con él y, con $2.500 de capital, fundaron el negocio y abrieron la fábrica.

El sombrero era parte de la vestimenta cotidiana de la época, por lo que el negocio creció rápidamente, lo que otorgó prosperidad a la familia durante el siglo XX. Fue en esos años que Carlos encargó la construcción de una residencia para vivir con su esposa e hijos que muestre su propio éxito. Fue así como el Palacio Lagomarsino se inauguró oficialmente en 1919.

La residencia fue el escenario principal de muchos momentos felices para la familia, hasta el fallecimiento de Lagomarsino a mediados de la década de 1920. Después de tan solo cuatro años de mudarse en ella, su esposa e hijos decidieron venderla. A partir de entonces, el Palacio Lagomarsino tuvo una gran cantidad de usos.

En primer lugar, lo compró el doctor Riguera, quien estableció allí su consultorio, pero luego alojó dependencias de formación aeronáutica y del Servicio de Inteligencia de la Aeronáutica durante los 60. Por otro lado, en 1973 fue convertido en una sucursal del Banco Intercambio Regional (BIR), también conocida como Banco de la Mujer. Finalmente, luego de su quiebra, volvió a estar en venta hasta que lo compró Rodríguez Saá.

Mármoles, vitrales y antiguas maderas: cómo es el Palacio Lagomarsino La edificación fue realizada por el arquitecto italiano Virginio Colombo, considerado como uno de los padres del estilo art nouveau en Argentina. Tiene una superficie de 1.433 metros cuadrados, cuatro pisos conectados por una escalera que finaliza en un gran vitral, un ascensor, dos baños por piso, salones de diferentes tamaños y diversas oficinas privadas. En total hay 20 ambientes en la residencia, decorados con relieves, ventanales y distintos trabajos artesanales.

Por ejemplo, las puertas de la recepción cuentan con dos querubines, mientras que en el interior se pueden encontrar dragones y arpías, junto con estucos que imitan al mármol y revisten los pasillos del palacio. Los pisos forman dibujos con pequeñas piezas de madera y dos espejos complementan el recibidor. Por otro lado, el gran vitral refleja la luz natural, lo que complementa al ambiente y la arquitectura de la residencia.

Además, las luminarias son circulares y se asemejan a las de la panadería Bologna, también diseñada por Colombo. JSM/ML

Fuente: Perfil|Fuente primaria|Editado por Tempranísimo IA

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