A qué hora juega Boca vs. Cruzeiro y cómo ver hoy EN VIVO la Copa Libertadores

El Xeneize se juega la vida contra el equipo brasileño en La Bombonera. Seguilo en Olé.

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A qué hora juega Boca vs. Cruzeiro y cómo ver hoy EN VIVO la Copa Libertadores
Lo esencial

El Xeneize se juega la vida contra el equipo brasileño en La Bombonera. Seguilo en Olé.

  • Pasó con Alianza Lima, cómo olvidarlo, en el arranque de ese fatídico 2025: también en el Templo, claudicó, en la peor eliminación copera de su historia, en Fase 2
  • Pasó con Vélez en la semi de la Copa Argentina 2024, un torneo que le podía dar la clasificación directa a la Libertadores y evitar justamente esa instancia con los peruanos: pero a pesar de que dio vuelta un 0-2...
  • El Xeneize se juega mucho en los últimos dos encuentros de Copa y una imagen de los máximos referentes refleja el clima del plantel en busca de un objetivo trascendente. *Recordemos que el primer criterio de desempate...
  • El partido entre Boca Juniors y Cruzeiro se disputará este martes 19 de mayo de 2026 a las 21:30 (horario de Argentina) en el Estadio Alberto José Armando, popularmente conocido como La Bombonera

Paredes se lamenta ante el pitazo final de Valenzuela (Fotobaires). Otro partido que a Boca se le escapa de manera insólita. Un triunfo que se le fue por la alcantarilla de una intervención fantasmal del VAR para anular por una mano de Delgado un gol de Merentiel, apoyado en una imagen que de ninguna tiene la nitidez que requiere semejante decisión.

Y lo que es más increíble, en la última jugada del partido, en un centro que da pleno en el brazo del Perro Romero. Valenzuela, a la deriva, la juzgó como casual, y el VAR no llamó, como sí lo hizo en las dos situaciones conflictivas. Lo que no se entiende es cómo el mismo VAR bucea para encontrar una mano no visible de Delgado y se desentiende groseramente en una situación tan evidente.

Así, Boca dejó pasar una chance enorme de encaminar la clasificación, y ahora está obligado a ganarle a la Católica en la última vuelta, en un duelo a todo o nada. También es cierto que Boca no debió exponerse al sufrimiento. El “que esta noche, cueste lo que cueste”, con el que La 12 recibió al plantel en su entrada a la Bombonera, dejó alto el listón.

Antes una exigencia que un apoyo irrestricto, la cancha quedó marcada de entrada. Y Boca supo, muy temprano en la noche, que había que resolver esto rápido antes de que se acabara la paciencia. Y no lo hizo.

Boca salió a jugar, efectivamente, como si no hubiera mañana. Y así, la exigencia del hincha encontró su espejo en el equipo, que salió a presionar alto, a ahogar a Cruzeiro. Y enseguida tuvo dos chances claras, ambas en los pies de Merentiel: un centro de Braida primero y de Blanco después, desde los dos flancos de la cancha, que ambas salvó Otavio, el joven arquero brasileño.

Boca salió decidido a asumir el riesgo que implica dejarle a un equipo brasileño mucho espacio detrás de la última línea que jugó muy adelantada. Pero el equipo de Ubeda siguió con su plan, con un convencimiento total siguió empujando. Y la noche se rompió rápido.

Antes, Otavio se volvió a lucir dos veces en la misma jugada: primero ante un tiro de Aranda que le picó antes al arquero, y luego tras el manotazo salvador puso el pecho ante una mala definición de Giménez. Todo en 12 minutos, en el que Boca le metió un ritmo infernal al partido, que finalmente terminó en el lugar lógico: el gol. Paredes dibujó un tiro libre casi en el banderín del corner, y la bola buscó profundo el segundo palo.

Ante la duda si entraba o no, Merentiel metió el botín y a cobrar. Cruzeiro, finalmente, sucumbió al asedio al que lo sometió Boca, sin tener nunca la posibilidad (ni el temple) de hacer circular la pelota para buscar los espacios y eludir la presión del local para lastimar en los espacios libres. La virtud de Boca fue saber exactamente qué se jugaba y actuar en consecuencia.

Sin esperar que el partido le viniera, lo fue a buscar. Y el gol de la Bestia fue una descarga, ilustrada en la sanguínea reacción del Sifón. El defecto fue quemar la nafta en un tiempo.

Porque Boca pareció descansar demasiado en una diferencia grande en el rendimiento pero exigua en el marcador. Ya después el 1-0 aflojó la presión, algo entendible para cambiar el aire, pero el Xeneize abandonó esa voracidad del inicio. Al principio, contó con la ayuda de Cruzeiro, que no movía mucho las piernas en ataque (salvo una contra de Kaio que tapó bien Brey), pero bien entrado el complemento la merma de Boca fue notable.

Tanto, que con poquito empató Cruzeiro ( un tiro lejano de Wagner que se coló en el descuidado primer palo del mismo Brey). Tuvo Boca unos 10 minutos de nocaut. Generó una chance confusa de Costa que devolvió el travesaño, pero un Cruzeiro agrandado le movió la pelota y lo tuvo a tiro del segundo, pero Cristian erró un gol en la línea y Boca zafó.

Ya con uno más por la tremenda patada de Gerson a Paredes que cortó la respiración desde La Boca hasta Ezeiza, empezó otro partido. El mismo Leo metió un tiro libre de gol, y luego intervino Sifón: puso a Zeballos por Belmonte, un cambio totalmente lógico, y después lo sacó a Giménez que evidentemente no estaba para jugar, totalmente falto de timming y reacción. El Chango pagó enseguida, con dos llegadas a fondo: un mano a mano que tapó otra vez Otavio y un cabezazo que se fue cerca.

El arquero brasileño siguió en modo héroe y le sacó un tiro de gol a Aranda. Otra vez: Boca acumulaba merecimientos pero no lograba quebrar el empate. El “movete Boca movete” dejó en claro lo que esperaba la gente.

Y hay que decir que Boca fue a por todo. Debió ganarlo por otra chance de Aranda, aunque Brey salvó un mano a mano con Sinisterra que pudo ser lapidario. El equipo de Ubeda cometió el error de dejarse estar, porque pudo ganarlo antes y bien.

Pero la afrenta de un VAR de doble vara no lo merecía bajo ningún concepto. Boca tenía dos objetivos en el partido contra Cruzeiro. Uno de ellos lo cumplió, porque no perdió y así evitó el escenario de posible catástrofe de poder quedar eliminado sin jugar la última fecha del grupo.

El otro, el superador, quedó en el camino: el empate en la Bombonera tras ir ganando y después de jugar casi media hora con un jugador más parece poca cosa. Y ahora ganar la zona sí será difícil. Pero para explicar cómo es el panorama, lo más simple es pensar en los dos mano a mano que el equipo de Claudio Ubeda tiene que resolver contra los dos equipos que llegaron punteros a esta quinta fecha, algo que con Cruzeiro ya no tendrá mucho sentido si los brasileños le ganan a Barcelona en la próxima jornada.

Y si pierden, un punto extra de Boca tampoco le alcanzaría porque en el emparejamiento sumaron 4 puntos contra uno de su rival de esta noche. El duelo clave, entonces, será con Universidad Católica el próximo jueves 28. Allí, de ganar Boca clasificará por más que en Santiago este jueves los dirigidos por Daniel Garnero sumen de a tres: con el punto que sumó, Boca se acomodó con los mismos 7 que su próximo adversario, que le puede sacar una ventaja de un partido pero que -de ganar el Xeneize en la Bombonera- ese pleito quedará resuelto por ese triunfo más el que ya se trajo de la primera fecha como visitante.

Incluso, hay una variante más -remota- que puede darle el pase aún empatando con los chilenos, pero para eso éstos tienen que perder ante Barcelona, aunque (atención) que si los de Guayaquil suman seis unidades más ganarían la zona, dejando al resto en un triple empate que dejaría a Boca afuera porque quedaría igualado con Cruzeiro en puntos de esa mini tabla (5), pero en desventaja en el mano a mano. En resumen, Boca clasificará ganando ante Católica, por el resultado que sea. Será primero si Cruzeiro no le gana a Barcelona y tendrá una remotísima chance si el jueves los chilenos pierden en Santiago.

Un panorama de cuidado, pero con la certeza de que depende solamente de Boca... lo que no es poco. Video: FOX Sports Video: FOX Sports Video: FOX Sports Video: FOX Sports Video: FOX Sports Video: FOX Sports Leandro Paredes y los típicos jueguitos en la entrada en calor de Boca. Video: @catasarra Explota la previa de Boca-Cruzeiro y los hinchas le piden una sola cosa a los jugadores: la copa.

Video: @catasarra Video: @catasarra "Sabemos que para nosotros es un partido determinante. Sabemos cómo vamos a plantearlo y jugarlo, con buenas expectativas que todo salga bien. Siempre los rivales brasileros son importantes, Cruzeiro también lo es, pero lo más importante es lo que nosotros sabemos hacer en casa y cómo jugarlo acá", aseguó el DT de Boca. " Sabemos lo que nos jugamos, creo que nos hemos preparado de la mejor manera, sabiendo a lo que nos enfrentamos.

Como todos los partidos, lo mental influye muchísimo, pero jugar bien y estar bien físicamente bien cuenta, y mucho", declaró Paredes en la previa del encuentro. El capitán de Boca destacó la importancia del choque ante Cruzeiro. (Video: ESPN). Otávio; Fágner, Fabrício Bruno, Jonathan Jesús, Kaiki; Gerson, Lucas Romero; Christian, Matheus Pereira, Bruno Rodrigues; y Kaio Jorge.

DT: Artur Jorge. Este hincha de Boca disfruta la previa del partido con su familia de Mendoza a través de una videollamada. Video: @catasarra Es una de esas novelas de larga duración, con muestras de amor y de intenciones de final feliz.

Más aún cuando las últimas noticias de Lucas Torreira fueron casi sacadas de un culebrón, o novela turca y podrían abrirle aún más las puertas de salida del Galatasaray. El caso es que el romance del uruguayo con Boca sumará este martes un capítulo nuevo. Y con matices que realzan la situación.

Primero, porque se acerca un nuevo mercado de pases, a sabiendas de sus ganas de ponerse la azul y oro. Después, porque en las últimas horas pasó a visitar a Edinson Cavani por su casa (algo que quedó reflejado en las redes sociales de ambos) y luego fue invitado a vivir el partido entre el Xeneize y Cruzeiro en la Bombonera por su compatriota. Los hinchas Xeneizes responden en la previal del duelo por CONMEBOL Libertadores entre Boca y Cruzeiro.

Video: @catalinasarra Boca se enfrenta a un partido trascendental. Con el nuevo criterio de desempate "olímpico" (que prioriza los resultados mano a mano entre los equipos implicados antes que la diferencia de gol general), las cuentas tradicionales cambian. El orden en el que se sumen los puntos alterará el destino del grupo.

De cara a las últimas dos fechas (ambas como local), ningún resultado clasificará a Boca de forma anticipada, pero su futuro dependerá de las siguientes tres variables: Por dos o más goles de diferencia: Es el mejor escenario. Boca superaría a Cruzeiro en el mano a mano directo. Si luego empata ante Universidad Católica en la última fecha, se asegurará quedar por encima de los brasileños, sin importar cuántos goles haga Cruzeiro en su último partido ante Barcelona.

Además, si gana y los ecuatorianos vencen o empatan ante Católica el jueves, Boca quedará como único puntero. Por un solo gol de diferencia: Al igualarse el mano a mano global, el reglamento estipula que se recurrirá a la diferencia de gol general. Boca estiraría su ventaja actual a +3 sobre Cruzeiro, pero llegaría a la última fecha con la desventaja de jugar antes, permitiendo que Cruzeiro sepa exactamente cuántos goles necesitará en su cierre para superarlo.

Sigue siendo un escenario positivo siempre y cuando Boca venza a Universidad Católica en la jornada final. Como el Xeneize ya ganó el partido de ida en Chile, un nuevo triunfo ante la Católica le daría la prioridad absoluta en un desempate directo frente a ellos. Es la situación crítica.

Si Boca cae ante Cruzeiro este martes y Universidad Católica derrota a Barcelona el jueves en Chile, el club de la Ribera quedará matemáticamente eliminado de los octavos de final de la Copa Libertadores antes de jugar la última fecha, viéndose obligado a pelear únicamente por un cupo para la Copa Sudamericana. La magnitud del partido de este martes para Boca indica que se vivirá como una final y deberá jugarse como tal, sabiendo que una derrota complicaría mucho el deseo de avanzar a octavos y que una victoria enderezaría el panorama tras dos caídas consecutivas. Pero en ese objetivo de seguir con vida en la Copa Libertadores, y con el antecedente de dos expulsiones evitables, hay jugadores que deberán tener un cuidado especial ante Cruzeiro para poder estar en la última fecha frente a Universidad Católica.

En un contexto donde el Xeneize se juega mucho, Leandro Paredes, Lautaro Blanco y Ayrton Costa deberán cuidarse. Los tres cuentan actualmente con dos amarillas cada uno y, en un encuentro que seguramente habrá que disputar con mucha intensidad, como ocurrió en Brasil, el equipo podría sufrir bajas de peso para la última fecha ante el conjunto chileno. Donde, además, los tres ocupan posiciones en las que no se puede regalar demasiado y donde cada pelota se disputa al límite, con el peso propio que tendrá el encuentro para el equipo.

Leandro Brey; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Tomás Belmonte, Milton Delgado, Leandro Paredes, Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Milton Giménez. DT: Claudio Úbeda. Cruzeiro llegó a Buenos Aires el domingo por la noche y se puso en la piel lo más opuesta posible de la posición de su rival de turno, al entrenarse en su ensayo previo al partido nada menos que en Ezeiza, pero no en Boca Predio sino precisamente en River Camp, la casa del eterno rival xeneize.

Por todo, Boca tiene hoy una final, una necesidad y una obligación. Pero también rinde un examen completo. De cuerpo, alma y espíritu.

Porque hasta ahora, en los partidos de eliminación directa, viene fallando. Pasó recientemente en octavos, el 3-2 ante Huracán que lo dejó afuera del Apertura. Pasó con Racing, en la semi del Clausura que hizo tambalear el ciclo Ubeda.

Pasó con Atlético Tucumán, por la Copa Argentina pasada, el primer partido de Paredes de titular y tampoco alcanzó: out temprano, en 16avos. Pasó con Auckland City, en el Mundial de Clubes: si bien necesitaba otros resultados, debía ganar por varios goles y ni siquiera pudo: fue 1-1 y chau sueño... Pasó con Independiente, en los cuartos de final del Apertura del año pasado: derrota 1-0, que ni el efecto Bombonera pudo evitar.

Pasó con Alianza Lima, cómo olvidarlo, en el arranque de ese fatídico 2025: también en el Templo, claudicó, en la peor eliminación copera de su historia, en Fase 2. Pasó con Vélez en la semi de la Copa Argentina 2024, un torneo que le podía dar la clasificación directa a la Libertadores y evitar justamente esa instancia con los peruanos: pero a pesar de que dio vuelta un 0-2, lo perdió en el final. Y pasó, incluso, con Cruzeiro, el rival de esta noche, también verdugo en la Copa Sudamericana 2024: ganó 1 a 0 de local pero perdió 2-1 y por penales de visitante, por lo cual también se quedó afuera en octavos de esa competencia que lo tenía como máximo candidato.

Por eso, la rueda vuelve a girar justo ante el mismo rival en un escenario que esta vez no es de mata-mata, pero que se le parece. Porque fue Boca el que convirtió este partido en una final anticipada. No puede permitirse quedarse otra vez afuera.

No puede no aprovechar nuevamente el peso de la Bombonera. No puede volver a fallar teniendo un jugador clase A como Leandro Paredes, quien regresó también para jugar esta Copa Libertadores. No puede otra vez quedar en deuda con su gente, que ve como una y otra vez el equipo no responde en una instancia decisiva.

Por eso, por todo, Boca tiene hoy una final, una necesidad y una obligación. Es a cara o Cruzeiro. Y también, una gran chance de cortar con esa maldición...

Su última lesión se produjo en un momento en el que era el jugador más determinante del equipo. En aquel entonces, Boca acumulaba varias bajas en ataque. Aunque luego el equipo logró afianzarse sin su presencia, y entonces Exequiel Zeballos quedó lejos de la titularidad.

Tanto que este martes ni siquiera fue opción para jugar como titular en el decisivo partido por la Copa Libertaodres. Ante la ausencia de Adam Bareiro por lesión, el reemplazante lógico terminó siendo Milton Giménez, quien también viene en buen momento pero que, por una molestia en su tobillo, estuvo en duda hasta este lunes. Incluso ahí, cuando el suplente estaba entre algodones, el Changuito (aquel que fue bandera y figura en el superclásico en la Bombonera) quedó por detrás de Ángel Romero.

Tal vez la explicación más lógica pase por la intención de Claudio Ubeda de darle prioridad al sistema de juego. Un funcionamiento que, ante la ausencia de Zeballos, se fue perfeccionando y que incluso se convirtió en uno de los puntos más altos del equipo, con mediocampistas de buen pie y la inclusión del joven Tomás Aranda. Ausente en la final que el Xeneize jugará este martes contra Cruzeiro, se confirmó que el Ruso también será baja contra la Católica, en la última fecha.

El Xeneize se juega mucho en los últimos dos encuentros de Copa y una imagen de los máximos referentes refleja el clima del plantel en busca de un objetivo trascendente. *Recordemos que el primer criterio de desempate son los partidos jugados entre los equipos empatados (el conjunto chileno supera a los brasileños tras haber ganado 2-1 en Belo Horizonte y haber empatado en Santiago). Video: FOX Sports (Video: Premiere) Video: TNT Sports Cruzeiro llega a Buenos Aires en una posición expectante pero con la certeza de que pisar suelo argentino siempre es un desafío de alta exigencia. El conjunto de Belo Horizonte, comandado técnicamente por Artur Jorge, se ubica en el segundo puesto del Grupo D con 7 puntos (3 goles a favor), compartiendo la cima con los chilenos para abajo por el desempate olímpico.

En el Brasileirao, el conjunto azul viene de rescatar un empate 1-1 como visitante frente a Palmeiras, un resultado importante dado que el Verdao lidera con comodidad el campeonato. De todas maneras, en el certamen local se ubica 13° con 20 puntos en 16 fechas, y sabe que debe no puede descuidarse para no complicarse con la zona baja... El conjunto dirigido por Claudio Ubeda atraviesa una etapa de máxima presión y necesita recuperar su fortaleza de forma urgente.

Tras sufrir un duro revés en el Torneo Apertura a manos de Huracán, a Boca solo le queda enfocarse en el plano internacional, donde sigue dependiendo de si mismo pese a estar complicado: marcha tercero en el Grupo D con 6 puntos y 5 goles a favor, pero todavía debe dos encuentros de local. De todas formas, apenas está un punto por detrás de los líderes (Universidad Católica y el propio Cruzeiro, igualados con 7), pero debe conseguir una victoria de local para volver a acomodarse en los puestos de clasificación a octavos de final. En sus últimas dos presentaciones en la Copa, el CABJ cayó por 1-0 ante Barcelona en Ecuador y por el mismo resultado ante la Raposa en Brasil, que ahora mismo tiene el desempate olímpico a favor sobre el Xeneize.

Es por ese motivo que para Boca sería ideal no solo conseguir la victoria, sino ganar por dos o más goles. De todas formas, el primer paso será conseguir una victoria que le permita regresar a los primeros lugares. Por eso, Claudio Ubeda sabe que no se puede guardar nada: irá con su once de lujo ante el conjunto brasileño.

De todas formas, realizará tres modificación con respecto a lo que venía jugando: Milton Giménez por el lesionado Bareiro, Tomás Belmonte por el suspendido Ascacibar y Malcom Braida por Lautaro Blanco. Otávio; Fágner, Fabrício Bruno, Jonathan Jesús, Kaiki; Gerson, Lucas Romero; Keny Arroyo, Matheus Pereira; Christian y Kaio Jorge. DT: Artur Jorge.

Leandro Brey; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Tomás Belmonte, Milton Delgado, Leandro Paredes, Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Milton Giménez. DT: Claudio Ubeda. En Argentina, el encuentro entre Boca Juniors y Cruzeiro se podrá ver en vivo a través de las señales de Fox Sports y Telefe.

Además, el streaming oficial estará disponible mediante las plataformas de Disney+ Premium y Pluto TV. Como siempre, vas a poder seguir el minuto a minuto con la cobertura más completa en la web de Olé. El partido entre Boca Juniors y Cruzeiro se disputará este martes 19 de mayo de 2026 a las 21:30 (horario de Argentina) en el Estadio Alberto José Armando, popularmente conocido como La Bombonera.

Boca está ante una verdadera final. Si bien todavía se disputa la fase de grupos, el Xeneize se juega la vida ante Cruzeiro: una nueva derrota lo dejaría prácticamente afuera de la Copa Libertadores. Es por es que el equipo de Claudio Ubeda, hoy tercero en su zona, irá por una victoria que le permita meterse en puestos de clasificación y depender de si mismo para ser puntero.

Aunque claro, las cosas no serán sencillas, ya que recibe a un equipo que lo venció hace tres semanas en Brasil... Seguí la previa, el minuto a minuto y todo el post partido por acá, en Olé.

Fuente: Olé|Fuente primaria|Editado por Tempranísimo IA

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